24 de agosto 2020 - 00:01

EE.UU.: cines recaudan u$s20 M en el fin de semana de reapertura

"Fuera de control", modesto policial con Russell Crowe, fue el estreno principal: totalizó u$s4 millones

Fuera de control. Russell Crowe en el film que reabrió las salas.

Fuera de control. Russell Crowe en el film que reabrió las salas.

Después de cinco meses de cines cerrados, la taquilla de EE.UU. volvió a mostrar el último fin de semana un movimiento al que los exhibidores definieron como “satisfactorio”, dentro del cuadro restrictivo actual. Los cines en Florida, Texas, Georgia y otros estados que fueron autorizados a reabrir de manera segura estrenaron la primera película comercial importante desde marzo, “Fuera de control” (“Unhinged”), un thriller protagonizado por Russell Crowe que había sido anunciado y postergado varias veces. La película se proyectó en 1.823 salas, marcando el estreno más amplio hasta ahora desde la pandemia.

“Fuera de control” recaudó algo más de 4 millones de dólares desde su estreno el viernes, resultado prometedor dentro del contexto sanitario. En tiempos normales, esa cifra no sería para alegrarse demasiado, pero se debe considerar que sólo una fracción de los 6.000 cines del país están actualmente en funcionamiento, y los principales mercados como Nueva York, California y Nueva Jersey todavía están cerrados y sin fecha establecida para reabrir. Las mayores ventas de entradas para “Fuera de control” provinieron de autocines en Los Ángeles, San Francisco y Sacramento, así como de cines multipantalla en Dallas, Houston, Chicago, Atlanta y Orlando. Solstice, la empresa productora del film, planea expandir la película a más de 2.300 salas de los Estados Unidos el próximo fin de semana. Algunas estimaciones de la industria coincidieron en que esos 4 millones de recaudación equivalen a 15 millones en tiempos normales. En Canadá, donde también se estrenó el film en las salas autorizadas a reabrir, se calcula que la resistencia del público en volver a ir al cine alcanzó un 50%, sumado a las medidas restrictivas dentro de la misma sala (fila por medio, butaca por medio en caso de no ser grupo familiar, etc.). Esto es, que la asistencia canadiense representó un 75% menos de lo normal.

Para tener una idea comparativa, este mismo fin de semana de 2019 la taquilla había trepado, en los EE.UU., a 109 millones de dólares. Este fin de semana, en cifras globales, sólo hizo 20 millones o algo menos (el año pasado, además, se había estrenado “Inception”). A otros lanzamientos no les fue demasiado bien, aunque ninguno tuvo ni remotamente la extensa preventa de “Fuera de control”. El drama “Words on Bathroom Walls” recaudó solo u$s 462.000 en 925 salas.

Más allá del atractivo que ejerce su protagonista, Russell Crowe, “Fuera de control” (de acuerdo con la mayor parte de las críticas aparecidas en medios especializados) no representa exactamente el film más honorable para poner nuevamente en marcha el cine en salas, tanto desde el punto de vista de la calidad como, inclusive, el comercial. La película es un thirller de violencia que recuerda, remotamente, el argumento del debut de Steven Spielberg en el cine, “Duel” (“Reto a muerte”), donde un camionero a quien nunca se le ve la cara persigue desquiciadamente a un conductor. La diferencia está en que aquí el psicótico actúa a cara descubierta, es Russell Crowe, y no maneja un camión en una ruta sino un automóvil en una ciudad.

Una mujer, para su desgracia, le toca exageradamente la bocina cuando él no arranca de inmediato con la luz verde en un semáforo, y desde entonces su personaje se transforma en un demente criminal que la persigue por toda la ciudad para que le pida perdón. Dirigida por Derrick Borte, el film se inicia con una escena en la que ya el espectador advierte el estado mental de Crowe (claro, la conductora que le tocará la bocina, interpretada por Caren Pistorius, no lo ve). Estacionado en una calle suburbana en medio de una tormenta, en un momento tiene un arrebato, sale del automóvil con un hacha, abre la puerta de la casa más cercana, expulsa a sus moradores, y le prende fuego. Luego vuelve a su auto y se va.

El distribuidor confía en que el film alcanzará un total de u$s 30 millones a lo largo de su exhibición en salas, una cifra extraordinaria para los cálculos de la industria en las circunstancias actuales. Algunos comentaristas han llegado a señalar que, también en circunstancias normales, una película como ésta no tendría una buena respuesta del público, pero que para muchos espectadores que esperaban ansiosos la reapertura de las salas (y, simbólicamente, lo que eso significa en cuanto a un retorno a la vida de antes), la buena voluntad y la vista gorda se imponen. Lo mismo para algunos críticos.

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