«Un gran chico» («About a Boy», EE.UU., 2002, habl. en inglés). Dir.: P. y Ch. Weitz. Int.: H. Grant, T. Collette, R. Weisz, N. Hoult.
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Créase o no, esta insulsa comedia dramática, fue dirigida por el mismo equipo responsable de «American Pie», una de las comedias más taquilleras y divertidas de los últimos años. El famoso slogan publicitario eternamente aplicado al género, «le hará reír, le hará llorar», se cumple en forma muy desproporcionada. El primer tercio de película es una comedia con una premisa inverosímil y un puñado de buenos chistes. Los otros dos tercios conforman un melodrama desvaído, casi sin chistes y con la misma premisa increíble de antes.
Los conflictos del protagonista quizá no logren mucha identificación por parte del público argentino: excepto seducir una o dos suecas por semana, Hugh Grant no hace casi nada, ya que vive de los derechos de autor de una canción escrita por su padre muchas décadas atras. El galán desocupado intercala las citas con la chica de la semana bebiendo a gusto, viendo DVDs y escuchando música en sus sofisticados equipos de audio y video.
Las chicas lo odian cuando las abandona para no comprometerse, pero un buen día descubre que una madre soltera se toma la despedida de otra manera, y a partir de ahi el protagonista se obsesiona con la idea de seducir a madres solteras o separadas. Como no sabe dónde encontrarlas, finge ser padre y se mete en un grupo de apoyo esperando encontrar apetitosas madrecitas suplicantes de una noche de juerga.
Amistad
Para abreviar esta historia china, basta decir que en vez de conseguir novia, Hugh Grant se hace amigo de un pequeño nerd de 12 años. Luego de acusaciones de paidofilia, intentos de suicidio, comprar zapatillas, escuchar rap y cantar juntos temas de Roberta Flack, los dos amigos se darán entre sí -y lo que es peor, también al público-una generosa dosis de lecciones de vida dignas de los dibujitos escatológicos de «South Park». Hugh Grant y Toni Colette actúan correctamente -pero ella luce menos agraciada que nunca-, el niño Nicholas Hoult es insoportable, y por lo menos una media docena de las canciones de la banda de sonido son más tristes que la creatividad de los productores de esta olvidable película.
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