«Furia en dos ruedas» («Torque», EE.UU., 2004, habl. en inglés). Dir.: J. Kahn. Int.: M. Henderson, I. Cube, M. Mazur, M. Schulze.
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Los amantes de la acción tienen en «Furia en dos ruedas» una película entretenida, breve y vertiginosa (sólo 81 minutos), que, además, es bastante leal a su fuentes: esos enfrentamientos de pandillas de motociclistas iniciados por «El salvaje» con Marlon Brando. Claro que con un «look» más moderno. Martin Henderson, el héroe, es un fugitivo, acusado de narcotráfico y homicidio. Sin ser culpable de esos crímenes, no duda en quebrantar la ley cada vez que se lo exige su particular estilo de vida. Código que también respeta el improbable motoquero negro y gangsteril que interpreta un Ice Cube muy en papel, quien persigue al protagonista, supuesto asesino de su hermano menor, engañado por el complot ideado por el verdadero demonio sobre ruedas Matt Schulze.
A diferencia de otros films recientes como los dos «Rápido y furioso», que presentan supuestos villanos que luego se revelan como agentes infiltrados en las pandillas de criminales tuercas, acá hasta los policías o son corruptos o son unos Serpicos impresentables.
Al buen ritmo hay que sumarle, unos satíricos diálogos que pintan bien a estos pandilleros con más casco que cabeza (incluso hay algunos calcados de las citadas «Rápido y furioso»), y un cuidado trabajo de estética hiperrealista a cargo de un director debutante en el largometraje, pero toda una celebridad en el rubro videoclip. J. del C.
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