"Hoy es una rareza la música instrumental"

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El compositor, arreglador, director y bajista Willy González fue parte de La Banda Latina y de Monos con Navajas, tocó junto a Raúl Carnota y Manuel Miranda, grabó con Diego Urcola el álbum «Soundances», que fue nominado para los premios Grammy, realizó un trabajo a dúo con la cantante Micaela Vita y, al frente de su propio grupo, ha editado ya cinco discos, el último de los cuales, «Agua», presentará el 28 de junio en el teatro ND/Ateneo. Dialogamos con él.

Periodista: ¿Dónde le gusta que lo ubiquen? ¿En el contexto del folklore o en el del jazz?

Willy González: Yo no usaría la palabra jazz. Creo que hago música latinoamericana que incluye una parte de improvisación, que no es patrimonio exclusivo del jazz.

P.: Sin embargo, es más fácil encontrarlo en festivales de jazz que de folklore.

W.G.: Pero eso tiene que ver más con el concepto de los organizadores de los grandes festivales que con el público. El problema, además, es que nosotros nos movemos en el terreno de lo independiente y las discográficas multinacionales se adueñan de espacios en los grandes festivales.

P.: ¿Cómo ve lo que está sucediendo en el panorama musical?

W.G.: Es obvio que se ha perdido el sentido de la búsqueda, de apuntar a cosas nuevas. Y vemos mucho de retorno al pasado, de volver a hacer cosas que ya han sido hechas hace mucho tiempo. Pero no creo que sea una cuestión exclusiva de la música. Me parece que tiene que ver con la situación en que vive la humanidad; y el arte no hace más que reflejarlo. Estamos en medio de una crisis muy profunda. La mayoría de la humanidad vive en la miseria. Estamos destruyendo el medio ambiente. Se hace necesario buscar cambios urgentemente.

P.: ¿El nombre de su nuevo disco tiene alguna intención ecológica?

W.G.: Sí. Porque el agua es precisamente uno de esos recursos que estamos destruyendo. Trato de ir en sintonía con lo que busco musicalmente, donde pretendo recorrer caminos no recorridos. De por sí, hacer música instrumental en la actualidad es una rareza que hace después muy difícil su difusión. Pero seguimos apuntando a las cabezas abiertas o que quieren abrirse. Me encantaría que la realidad fuera otra, pero igualmente hay un sector del público que -sin ser mayoritario, claro- nos acompaña y se interesa por lo que hacemos.

P.: ¿Y cómo nació «Agua»?

W.G.:
Lo primero que me gustaría aclarar es que «Agua», como los discos anteriores del cuarteto, son el resultado del trabajo conjunto con Pepe Luna, Mario Gusso y Hernán Crespo. Porque, aunque yo soy el que compone los temas y hace los arreglos, no tendría manera de tocarlo con otros músicos. Todos son solistas; y, en ese sentido, esto es claramente un cuarteto y no mi grupo acompañante. Yendo más directamente a la pregunta, «Agua» es un peldaño más en un camino que inició este cuarteto en 1996 -y con el que ya hemos hecho cinco discos-. Lo siento como una evolución. Hemos logrado un sonido particular con el acordeón. Creo que es más maduro en la escritura y en la ejecución.

P.: ¿Estar al frente de este cuarteto lo alejade otros proyectos?

W.G.: El cuarteto es la parte central de mi vida artística, aunque a veces me escapo. Hace poco, por ejemplo, grabé un disco a dúo con Juan Falú que saldrá muy pronto. Fue un trabajo que hicimos en dos días, donde mezclamos temas de Juan, temas míos y algunos tradicionales.

Entrevista de R.S.

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