El veterano
Iggy Pop
brindó alegría
a
adolescentes
y maduros
nostálgicos,
además de la
bocanada de
rock que
escasea en
una edición
del Pepsi
Music que
mezcla
géneros para
convocar a la
mayor
diversidad de
publico
posible.
Pepsi Music. Iggy Pop, L.A. Spinetta, Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto, P. Pandolfo, C. Carballo, H. Fontova, A. Giménez, J.C. Baglietto, P. Aznar y C.Puyó, entre otros (Ex Obras y Club Ciudad de Bs. As., 21 y 22/9.)
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Este Pepsi Music, el más «glamourizado» de todos, perdió algo de esencia rockera. Como los festivales multipropósito que se harán en noviembre, cuenta con divertimento exótico, stands de sushi y venta de discos y merchandising.
También hay «carpa disco» para oír chill out y música electrónica, pero poco del viejo espíritu de sótanos como Cemento. La mezcla en la oferta de bandas y stands busca claramente hacer confluir la mayor cantidad de targets, por más diversos que sean.
Es por eso que esta vez, al escenario «indoors» en el ex Obras, se le suman otros tres en el Club Ciudad. Pero aunque se anuncie mayor oferta, lo cierto es que actúan siempre los mismos, excepto los pocos extranjeros como Iggy Pop, el plato fuerte del viernes, o Ziggy Marley, la semana que viene.
El viernes, Iggy Pop y su banda The Stooges emocionaron a miles de maduros nostálgicos y adolescentes que crecieron con MTV en los oídos. El veterano rockero no paró de moverse desde que salió al escenario del Club Ciudad de Buenos Aires hasta que cerró el show, noventa minutos después. Saltó de los parlantes, bailó, se arrojó sobre el público, se arrastró por el piso, olvidándose y haciendo olvidar que roza los sesenta. Allí se vivió una verdadera cátedra de rock, con el repaso de clásicos que nostálgicos -y no tanto- querían y debían escuchar, como «1969», «I wanna be your dog», «TV Eye», y «No Fun», donde un exaltado Iggy obligó al público a que copara el escenario. Y lo logró: treinta personas saltaron y abrazaron a la gran «Iguana», mientras él seguía cantando, como podía, otro clásico como «1970». Recuérdese que el repertorio es siempre el mismo, ya que él y su banda tocan canciones de sus primeros dos álbumes, The Stooges y Funhouse.
La inauguración del jueves, entretanto, fue a pura mezcla, con ese extraño «Tributo al rock nacional» que surge de un disco lanzado por la Secretaría de Cultura. Se pasó de la Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto a temas versionados a cargo de Palo Pandolfo («La balsa») Celeste Carballo («La ciudad de la furia» de Soda Stereo), Horacio Fontova («Agua» de «Los piojos»), Andrés Giménez («Qué ves» de «Divididos»), Juan Carlos Baglietto (cantó «Ji ji ji» de «Los Redondos» y seguramente habrá delirado con un pogo jamás visto en sus recitales tranquilos), y el muy buen final entre Pedro Aznar y Claudia Puyó.
El cierre fue con Luis Alberto Spinetta, que cantó clásicos como «Durazno sangrando» y «Laura va», pero también algunos inéditos y el hit « Seguir viviendo sin tu amor», para terminar con el coro del público.
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