"Impulso adolescente"

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«Impulso adolescente» (Thumbsucker, EE.UU. 2005, habl. en inglés). Dir.: M. Millis. Int.: L. Pucci, V. D Onofrio, T. Swindon, K. Reeves, V. Vaughn, K. Garner y elenco.

Este drama de un adolescente que se sigue chupando el dedo a los 17 años ganó premios en los festivales de Berlín y Sundance no muy merecidamente.

Justin
(Lou Pucci) es el púber protagónico, quien no sólo debe lidiar con su propia confusión mental sino también con los consejos de su odontólogo, encarnado por un insoportablemente solemne Keanu Reeves, quien juega al psicólogo y utiliza la hipnosis para ayudarlo a abandonar ese hábito infantil. Desde luego también discute Justin con sus padres y profesores y todos aportan soluciones más o menos mágicas para ayudarlo.

Su padre (Vincent D Onofrio) escribe con prepotencia sus propias iniciales en el dedo que su hijo se chupa, ignorando sin duda los conceptos freudianos sobre el nombre del padre y su equivalente a la ley que se busca transgredir.

Su madre
(Tilda Swindon) lo protege, mientras en la escuela le diagnostican « trastorno de atención» y le recetan pastillas para estimular la lucidez, con lo que Justin se vuelve un nuevo y sagaz adolescente, imbatible en los debates sobre ecología o política y capaz de devorarse «Moby Dick» de un tirón.

El dolor del crecimiento y los ritos de pasaje, conflictos neurálgicos del film, se disuelven tan rápidamente como las pastillas que le recetan:
Justin pasa abruptamente de nerd sin tiempo para las mujeres a descubrir a sus compañeras de oratoria con quienes juguetea en un cuarto de hotel. Entierra su mal hábito, deja las pastillas pues descubre que son como «speed o cocaína» y se encamina en la senda del bien, no sin antes pasar de la falsa lucidez de los químicos al relajo de la marihuana. Pero también abandona esa droga, como todo film entre optimista y moralista indica.

Aunque el director logra captar la incidencia de las contradicciones adultas en la confusión juvenil, que terminan pesando más que su propia furia por crecer, se abusa del catálogo de situaciones con adolescentes, poco emotivas al lado de hitos como
«El año del arcoiris», «Cuenta conmigo» y hasta la más reciente «A los 13».

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