¿O acaso alguien quiere aprovecharse, planeando trabajarle sus zonas débiles? Una sola locación, buena música, buena fotografía, una actriz muy justa en el rol de la típica morochita seria, interiormente inquieta e incómoda, unas escenas íntimas debidamente creíbles (nada del sexo acrobático de films recientes), y un final realmente bueno. Obra pequeña, pero bien atendible, sirve de presentación a un nuevo director,
Dejá tu comentario