A los 80 años murió poco antes de la Nochebuena el músico Jaime Torres, uno de los más destacados ejecutantes de charango de la Argentina. Torres falleció en la Fundación Favaloro tras varios días de internación con coma inducido. Nacido en Tucumán el 21 de septiembre de 1938, Torres alcanzó el reconocimiento en los años 60 cuando participó en la grabación de la emblemática “Misa Criolla” de Ariel Ramírez., cuyas partes Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei fueron vertidos con ritmos de baguala, vidala, carnavalito y chacarera. La primera grabación de la “Misa Criolla” (1964) fue protagonizada por su autor en piano, Los Fronterizos, la Cantoría de la Basílica del Socorro dirigida por Jesús Gabriel Segado, el Chango Farías Gómez, Domingo Cura, Alfredo Remus y Jaime Torres. La grabación, hoy remasterizada y editada en distintos formatos, alcanzó difusión en más de 40 países.
Adiós a Jaime Torres, un baluarte del folklore
Defensor de la música "tradicional pero no tradicionalista", como le dijo una vez a este diario, tocó junto a orquestas de cámara y bandas de rock. Su participación en la Misa Criolla lo hizo famoso.
-
Punto Nemo se despide de Amazon Prime Video con su última temporada
-
Las 3 películas de Netflix que no te podés perder en Semana Santa
Torres, llamado el “padre del charango”, era también padre de 7 hijos, 13 nietos y 7 bisnietos. Fue discípulo del maestro Mauro Núñez, artista boliviano que pintaba, esculpía y tallaba, el cual lo alentó a tocar distintos instrumentos musicales. Pero rápidamente, demostró tener un talento especial para tocar el charango. En 1988 compuso la música de “La deuda interna”, dirigida por Miguel Pereira y ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín. Grabó más de 20 discos y recibió incontables reconocimientos.
En 1974 participó de la apertura del Campeonato de Fútbol de Alemania, lo que se transformó en impulso de su reconocimiento internacional como referente del género. Su debut en un concierto fue el 12 de marzo de 1967, en Düsseldorf, Alemania. Al igual que otros grandes de su generación, Torres no se atuvo al conservadurismo musical y su música dialogó con otros estilos. “No debe confundirse tradicional con tradicionalista”, dijo una vez a este diario. “No me gustan los disfraces. Me gusta la gente que se acerca a la música desde su propio lugar. Me gusta lo autóctono pero también la música que hacen los jóvenes que se acercan al folklore desde su propio lenguaje. Yo he tocado por igual con músicos como Divididos o la Bersuit como con orquestas de cámara. Yo siempre he dicho, un poco en broma, que no necesito cables porque me basta con el cable a tierra, y que sólo haría esto cuando encontrara a un buen electricista”.
También intervino en polémicas como la auténtica nacionalidad del charango, cuando en Chile lo denominaron en una ocasión el “intrumento nacional”, cosa que enfureció a los bolivianos. “A mí me parece, y lo digo desde el orgullo de ser hijo de bolivianos, que la cultura no tiene las mismas fronteras que los países”, manifestó en esa misma entrevista con este diario. “Si bien algunos ubican el nacimiento del charango en la zona de Chuquisaca, en Bolivia, a esta altura es muy claro de que se trata de un instrumento que representa a toda la zona de la Puna, el Altiplano y también de los Andes; la cultura está ligada a las tradiciones y a las costumbres y no a los límites geográficos. Así que nadie debería sentirse molesto. En todo caso, me alegra mucho que desde Bolivia se estén reivindicando valores culturales”. En 2013 Torres fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña. Dos años después, la Fundación Konex le otorgó la Mención Especial a la Trayectoria.
- Temas
- Jaime Torres
- Música


Dejá tu comentario