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19 de agosto 2013 - 11:27

Juárez: “El tango se renueva menos que el folklore”

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Manolo Juárez y el integrante de su cuarteto Roberto Calvo. El destacado renovador del género folklórico acaba de publicar un nuevo trabajo que reúne una serie de piezas folklóricas clásicas, editado por la Universidad de Tres de Febrero.
és Manolo Juárez es una suerte de prócer de la música argentina. En buena medida por lo que ha hecho como artista, en el ámbito de lo clásico y muy especialmente con su estilo renovador en el de lo folklórico. Pero también, porque se ha transformado en el gran maestro de músicos por cuyas manos han pasado muchos de los que luego se transformarían en nombres destacados.
Después de un largo tiempo sin grabar, hizo un disco que fue la consecuencia de una serie de conciertos que dio en cuarteto hace ya dos años. José Luis "Colo" Belmonte en batería y percusión, Horacio "Mono" Hurtado en contrabajo, Roberto Calvo en guitarra y Néstor Basurto como cantante invitado, dieron forma a este álbum que se llama sencillamente "Manolo Juárez cuarteto", que reúne una serie de piezas folklóricas clásicas y que fue editado por la Universidad de Tres de Febrero.

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Nos encontramos con el músico en su casa del barrio de Constitución, acompañado por uno de quienes fueron parte de la grabación y la producción y que está siendo además un compañero de charlas y de intercambios estéticos, el guitarrista Calvo. Lo primero que se confirma es que todavía tendrán que esperar por un tiempo las presentaciones en vivo del disco: primero una quebradura en el brazo y luego un importante esguince en la mano -siempre del lado izquierdo- están obligando a Juárez a ejercicios kinesiológicos que le impiden por ahora tocar el piano.

Periodista: Cuando hablamos de pianistas, ¿es lo mismo referirse al ámbito de lo clásico que al de lo popular?

Manolo Juárez: No, para nada. Por eso hay quienes pueden ser geniales en un terreno y no necesariamente en el otro. Pondría el caso de Martha Argerich, ante quien me avergüenzo de haber tocado alguna vez el piano, o Daniel Barenboim, que siendo un pianista enorme reconoció con humildad que para el tango no tenía nada que hacer frente a Salgán. Acá hubo dos tipos que fueron grandes pianistas: Horacio Salgán, que por suerte está vivo y muy bien aunque se resiste a tocar en público hace un tiempo, y Baby López Furst. El resto, somos tipos que tocamos el piano, más o menos bien. Hay gente en la que se conjuga el dominio técnico, el sentido estético, el buen sonido, un mensaje expresivo; y yo no creo reunir simultáneamente todas esas virtudes.

P.: Usted fue parte de una renovación y relectura del folklore en los años '60 que aún se considera "moderno". ¿Es que estamos huérfanos de novedades?

M.J.: Vamos por partes. Hablando en general y no restringiéndome sólo al folklore, diría que el siglo XX fue muy fructífero y que por ahí pasaron músicos que han sido enormes a cuya perfección no es fácil llegar. Lo que ha pasado con el tango, con el folklore, con el jazz o con el rock en el siglo pasado refleja un punto muy alto de la creación artística. Después, no coincido con que no haya novedades, aunque a lo mejor, y por ahora, no de la misma envergadura de las personajes muy importantes del pasado. Sí soy un poco más crítico con los tangueros, que van de un piazzollismo -Piazzolla es alguien que fue muy significativo en su propia obra que no da lugar a nuevas experiencias en el mismo estilo-, un conservadurismo que los hace volver a los tiempos de las orquestas típicas o unas búsquedas algo herméticas hacia la música académica. No digo que toquen mal esas músicas, para nada, porque ha aumentado muchísimo el nivel técnico de los músicos en general; el problema en mi opinión está en lo creativo. En cambio, en el folklore, en el jazz o en el rock veo una mayor dinámica y, al mismo tiempo, un contacto mucho más estrecho con el presente.

P.: Mencionó al pasar las diferencias entre lo popular y lo clásico. ¿Sigue teniendo vigencia esa dicotomía?

M.J.:
Existe, aunque es verdad que está más desdibujada que antes. Del mismo modo, se ha ido borrando un poco la pelea entre tango y folklore. El tango, muy ligado a la herencia italiana, se construyó en las ciudades. En el interior, reinó el folklore, más ligado a lo español. Y siempre nosotros mirando para Europa. Me parece que afortunadamente, esas divisiones se han ido diluyendo aunque, en el reconocimiento estético, el lugar del folklore en nuestra cultura aún sigue estando un poco oscurecido por el tango.

P.: ¿En qué lugar de su vida profesional ubica su labor como docente?

M.J.:
En uno muy importante. Es una experiencia muy buena, porque me tiene siempre en contacto con músicos jóvenes. Y ahí los caminos son distintos. Por ejemplo, yo como músico puedo no tener la misma manera de armonizar que Adolfo Ábalos, pero a la hora de enseñar es alguien que naturalmente va a estar para mis alumnos. Mi opinión es que hay que conocer todo -lo popular, lo clásico, todos los estilos- para después optar y elegir el propio rumbo.

Roberto Calvo: Yo soy uno de los tantos alumnos que pasaron por Manolo, durante varios años. Y desde hace tiempo también tengo la suerte de trabajar con él. Manolo es un tipo que te estimula para crecer. En este álbum, me permitió involucrarme en la producción musical, en el concepto general del disco.

P.: En ese sentido, podemos decir que es un álbum con muchos temas clásicos. ¿Por qué?

M.J.:
Quizá yo soy un poco apegado a lo tradicional. Son temas que yo he ido abordando por diferentes razones -algunas casuales- a lo largo de la vida y se han ido instalando en mi repertorio. Y en cuanto al sonido, me gusta lo acústico. Este cuarteto tiene una percusión mesurada con el Colorado Belmonte y dos músicos muy buenos con los que nos complementamos muy bien como Calvo y el Mono Hurtado. Con ellos siento que puedo darle a cada cosa la ubicación precisa.

P.: ¿Calvo, en qué está su presente más allá de este cuarteto?

M.J.:
Yo sigo con mi grupo Santaires -hace ya 30 años- que tendrá nuevo disco en noviembre, estoy rearmando el Quinteto Ventarrón con gente nueva y estoy preparando otro disco en cuarteto (guitarra, teclado, bajo, batería) en el que además canto temas míos que no eran para otros proyectos. Son canciones que escribí con distintos letristas. Por último, como decía Manolo, por ahora no podemos presentar ese disco suyo, pero espero que eso también suceda pronto.
Entrevista de Ricardo Salton

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