Keanu Reeves sumó su voz al caso de Carl Rinsch y los millones de dólares que el cineasta fue declarado culpable de estafar a Netflix. La estrella de John Wick quiere que un juez federal de Estados Unidos sea indulgente con el director de la película 47 Ronin.
“Basándome en lo que sé sobre Carl, quise aprovechar la oportunidad para escribir en su nombre, con la esperanza de que su sentencia pudiera ser atenuada con medidas de indulgencia y clemencia, además de justicia”, escribió Reeves en una carta del 1 de mayo presentada esta semana por el equipo legal de Rinsch antes de su sentencia del 29 de junio.
Declarado culpable el pasado diciembre en su juicio por fraude y lavado de dinero tras apenas unas horas de deliberación por un jurado de la ciudad de Nueva York, Rinsch se enfrenta a una década o más de prisión según las directrices federales de sentencia. La defensa espera que, teniendo en cuenta los problemas de Rinsch, su trayectoria profesional truncada y el hecho de que se trata de su primera infracción, el director, "que nunca había pisado una cárcel antes de este caso", se libre de la prisión.
"Una sentencia que no implique prisión sería suficiente, pero no mayor de lo necesario para lograr la justicia", escribieron los abogados de Rinsch. También reconocen que Rinsch debe devolver a la plataforma de streaming dirigida por Ted Sarandos y Greg Peters los 11 millones de dólares que debían destinarse a la ahora abandonada serie.
Ante esto, Reeves, quien en cierta medida avaló a Rinsch y financió parte de su trabajo inicial con White Horse/Conquest antes de que la ejecutiva de Netflix, Cindy Holland, interviniera para contratar al cineasta relativamente inexperto y sin éxito (47 Ronin fue un fracaso) en 2018, emitió su propio juicio en su carta al juez.
"Por supuesto, no soy terapeuta ni psicólogo", dijo la estrella de Matrix . "Escribo como colega artístico de Carl y como amigo. En mi opinión, Carl puede autosabotearse al exagerar la magnitud, el alcance y el contexto de lo que se había negociado, lo que lo coloca a él y a sus contrapartes en conflicto", afirma Reeves.
“No pretendo compartir esto como una excusa o una minimización de lo que se le ha imputado, sino que lo ofrezco únicamente como una posible explicación del porqué.”
Según informa el portal Deadline, las siguientes líneas del documento de dos páginas presentado por Reeves están tachadas y que en el documento presentado por la defensa para la sentencia, hay páginas enteras censuradas. Esto indica que fue el equipo de defensa de Rinsch quien solicitó que la información se mantuviera oculta al público, no particulares.
La estafa a Netflix
Netflix invirtió un total de 72 millones de dólares en la serie fallida, pero Rinsch desvió gran parte de esos fondos a gastos personales y malas inversiones. Según el FBI, el director utilizó el dinero para comprar criptomonedas, vehículos de lujo y bienes suntuarios, en lugar de destinarlos a la producción de la serie. Cuando la plataforma canceló el proyecto en 2021, Rinsch demandó a Netflix por incumplimiento de contrato, exigiendo 14 millones de dólares en compensación.
Las autoridades descubrieron que Rinsch transfirió 10,5 millones de dólares de la cuenta de producción a su cuenta personal, dejando solo 500.000 dólares para el proyecto. Aunque inicialmente intentó justificar sus compras como parte de la producción, luego cambió su versión y afirmó que el dinero le pertenecía. El FBI lo acusó de fraude electrónico, lavado de dinero y otras actividades ilegales, con una posible pena de hasta 50 años de prisión.