Pero ahora en Es poco lo que se puede adelantar de su argumento sin desbaratar misterios. En la aldea del título vive una austera comunidad que recuerda, vagamente, a la secta de los «amish» de
La minúscula aldea se alza en un claro del frondoso bosque de Covington, desde donde llega por las noches un inquietante ulular como de almas en pena. Sabremos de inmediato que allí habitan «los innombrables», criaturas que han establecido un pacto de no agresión con los aldeanos: si ustedes no invaden nuestro territorio, nosotros no los molestaremos.
Desde luego que ese bloqueo (regla de oro para desatar fantasmas), ya sea por curiosidad, imprudencia o necesidad, buscará ser roto por los más jóvenes. Por ejemplo Lucius (
Dejá tu comentario