Salvo la estupenda composición de Débora Astros-ky
(atrás), el resto de las actuaciones son tan esquemáticas
y vulgares como el argumento de «En banda», liviana
caricatura de nuestra realidad.
«En banda-Sobreviviendo con clase» de S. Ludovico. Letras de canciones: J. Gisbert y D. Mir. Mús.: D. Mir. Dir.: J. Gisbert. Int.: R. Lüber, D. Astrosky, M. Olguín y elenco. Esc.: A. Arteta. Luces: J. M. Dopazo. (C. C. de la Cooperación) Un empresario al borde de la quiebra no se resigna a perder su buen standard de vida y sin pensarlo dos veces decide pasar de víctima a victimario planeando el secuestro de un amigo millonario, dueño de varios negocios y propiedades.
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Con la complicidad de su esposa y de su hijo -más la ayuda de Micaela, su empleada doméstica- el hombre asume con increíble naturalidad su nuevo rol de delincuente. La intromisión de un policía, primo de la mucama, les permitirá acceder a un rápido entrenamiento, aunque como se verá más tarde la torpeza de unos y las debilidades de otros irán generando un sinnúmero de contratiempos.
Entre traiciones, secretos e infidelidades los secuestradores volverán a ser víctimas de sus propias mezquindades, pero la gran astucia de su rehén hará que su fracaso derive en un nuevo plan de secuestro. A excepción de Antonia, la esposa consumista e infantilizada (una brillante composición de Debora Astrosky), el resto de los personajes resultan muy poco simpáticos, quizás porque el esquematismo de sus conductas los vuelve aún más sórdidos y vulgares.
La obra está jugada en tono de farsa, pero apela a un pesimismo discepoliano («elque no afana es un gil») muy poco afín a esta clase de humor en el que abundan las situaciones de neto corte televisivo. La intención de transmitiruna mirada crítica se pone de manifiesto en las sucesivas apariciones de una murga que entre acto y acto intenta bajar línea con sus canciones. Sus intervenciones no cuadran con esta comedia de enredos y, en definitiva, interrumpen la acción sin un motivo valedero. «En banda» ofrece una caricatura de la realidad argentina que cierto sector del público disfruta a pesar de su liviandad y derrotismo.
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