Las memorias de una diva fría
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La verdad. Catherine Deneuve y la pequeña Clementine Granier.
Verdades hay muchas. Y en el cine francés, con el título “La vérité”, hay, mínimo, tres: la de Henri Georges Clouzot con Brigitte Bardot como acusada en juicio criminal (la única de sus películas que ella aprecia, “porque me sentí realmente una actriz”); la de Marc Bisaillon sobre dos jóvenes que cargan con un homicidio cometido una noche de juerga, y la que ahora vemos, que por suerte no es un drama, aunque bien pudo serlo en otras manos.
Los personajes daban para eso: una actriz consagrada, ácida, egocéntrica; su hija medio insípida, libretista sin brillo, y el marido de ésta, un actor del montón. La mujer acaba de editar su libro de memorias. Casi todas falsas, para molestia de la hija, el secretario que se marcha porque después de años de fiel servicio no figura ni en los agradecimientos, y otras víctimas. Falta inclusive el buen recuerdo de una actriz rival, sobre cuyo destino pesan ciertas acusaciones. Puesta en diva, la acusada responde “Soy actriz”. Su única verdad reconocible es la emocional que pone en el set de filmación.
Casualmente está filmando una variante de “Interstellar”, donde una mujer se mantiene joven mientras su hija va creciendo. Ella interpreta a la hija ya septuagenaria (el cuerpo también tiene su verdad, de la que es difícil escapar). Así, entre las escenas de filmación, que son un reflejo de lo que pasa, las charlas con alguna colega en los intervalos de rodaje, y con los demás en su casona de campo, vamos deduciendo lo que tal vez haya de cierto en el fondo de esas vidas. Y la mujer, que tiene todo para resultarnos antipática, nos va resultando cada vez más tolerable, perdonable, simpática. La interpreta Catherine Deneuve, que de esta clase de gente sabe mucho. Y la dirige Hirokazu Kore-eda, que en todas sus películas muestra un cariño enorme por todas las personas, aunque tengan defectos.
Quizá también ésta tenga algunos defectos. Es la primera occidental que hace, y no luce la poesía, ni la misma calma y la ternura de sus mejores obras, como “Nuestra hermana menor” o “Somos una familia”. Pero aún así se disfruta. Contribuyen Juliette Binoche, Manon Clavel, la pequeña Clementine Granier, y un poco también Ethan Hawke, Alain Libolt y otros varones de santa paciencia.
“La verdad” (“La vérité”, Francia-Japón, 2019). Dir.: H. Kore-eda. Int.: C. Deneuve, J. Binoche, E. Hawke




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