"Locura de amor en Las Vegas"

Espectáculos

«Locura de amor en Las Vegas» (What Happens in Vegas, EE.UU., 2008, habl. en inglés). Dir.: T. Vaughan. Guión: D. Fox. Int.: C. Díaz, A. Kutcher, Q. Latifah, K. Ritter, L. Bell, Z. Galifianakis.

A la organizada broker Joy (Cameron Diaz), un imbécil le anuncia que la deja, sin saber que lo está haciendo delante de todos sus amigos, ya que esa noche ella le tenía preparada una fiesta de cumpleaños sorpresa. En otro barrio de Nueva York, a Jack (Ashton Kutcher) el padre, que también es su jefe, lo echa del trabajo por imbécil, descomprometido y juerguista.

Poco después, Joy y Jack se conocen en Las Vegas, adonde fueron ambos a aligerar penas, cada uno acompañado de su mejor amiga y amigo. Tras una noche caótica (que el director Tom Vaugham registró y montó caóticamente como para caracterizar el frenesí de la ciudad del pecado), amanecen casados. Justo cuando están decidiendo la reparación inmediata del despropósito etílico, una moneda de ella hace que él gane tres millones de dólares en un tragamonedas. Ahí se declaran en guerra, no sólo por la plata sino porque un juez los condena a una convivencia forzada de seis meses a fin de salvar ese matrimonio improbable. Entonces sí, en principio sólo por la plata, se tienden mutuamente toda clase de trampas, etcétera. Si a esta altura el lector piensa que esta películaya la vio, no se equivoca para nada. Lo que pasa es que ésta es como un patchwork de infinitas comedias románticas hollywoodenses de todos los tiempos, sin sortear la vulgaridad estilo hermanos Farrelly de las actuales, encarnadas aquí en el personaje de Kutcher. Pero, a no confundirse, que ni el marido de Demi Moore es Ben Stiller ni tampoco esto es «Loco por Mary».

Aunque en la segunda parte Vaugham renuncia al video clip, al guión de Dana Fox le sobran intentos de gags por todos lados, con lo cual corre el riesgo de provocar una respuesta en risas inversamente proporcional del público (cuanto menos juvenil, peor, todo hay que decirlo). Hay también una vasta galería de personajes secundarios: los amigos de él, machistas recalcitrantes, sus padres, la vengativa amiga de ella (Lake Bell, un personaje verdaderamente gracioso), su jefe (Dennis Farina), el juez, la terapeuta que les impuso éste (Queen Latifah) y unos cuantos figurantes. El resultado es una suma de situaciones sin orden ni concierto, pero no importa, el final previsible se cumple inexorablemente.

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