14 de junio 2005 - 00:00
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Soldados en Puerto Argentino según se ven en «Locos de la bandera», de Julio Cardoso,
documental coproducido por la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas.
Periodista: ¿Cómo nace la idea de hacer este trabajo? ¿Y cómo lograron filmar en tantos lugares, incluyendo las islas?
Julio Cardoso: Hace dos años, la Comisión pensó registrar su experiencia, junto con la concreción del Monumento a los Caídos en el Cementerio de Darwin (que en ese momento estaba aprobado y no construído). Por entoncesyo había participado en un ciclo de documentales que la Secretaría de la Nación organizó y emitió por canal 7 con un material mío («Cartas de batalla»), donde seguía la historia de un veterano y su familia a través de las cartas que se habían enviado durante la guerra. La Comisión lo vio, le gustó y me buscó. Esto fue hace un año y medio.
J.C.: Sí, armamos el proyecto, escribí un guion, entró Barakacine como productora ejecutiva y lo presentamos al INCAA, que decidió coproducirlo, junto con la Comisión. Viajé con un equipo reducido a Formosa, Córdoba, Misiones, Catamarca, Entre Ríos, Santa Cruz, Salta para hacer testimonios de hermanos, hijos, esposas, padres y madres de caídos en combate.
También testimonian algunos veteranos, dando contexto a cierto comentarios de los familiares.Se sumaron además la provincia de Santa Cruz y las Fuerzas Armadas. Luego viajamos a Malvinas, en marzo de 2004. Durante una semana recorrimos 900 kms., registrando parte de la construcción del Monumento y su terminación en el Cementerio de Darwin, y el aspecto actual de las posiciones argentinas en Monte Longdon, Tumbledown, Darwin, Pradera del Ganso, Dos Hermanas y Harriet, entre otros lugares.
P.: Habrá tenido varias experiencias fuertes.
J.C.: Viajar a Malvinas es algo que no se puede contar con palabras. Recién cuando estuve de regreso me di cuenta de que había pasado una semana entera en un estado de conmoción. Pisar ese lugar lo retrotrae a uno directamente a la infancia, a los mapas escolares que uno dibujaba, a nuestra relación simbólica e histórica con esas islas, a toda la carga que se ha ido depositando ahí, en la silueta de ese territorio «imposible», propio pero apropiado, conocido y no conocido. Malvinas es un paisaje, un nombre que a lo largo de las generaciones se fue convirtiendo en un horizonte futuro, una eterna metáfora de lo que los argentinos podríamos ser si estuviéramos juntos y decididos a hacer algo en común.
P.: ¿Y su encuentro con los familiares?
J.C.: Tienen una entereza y una dignidad poco usual. La mayoría ha procesado su experiencia (que no es la de una pérdida de un ser querido en un accidente sino la de una muerte en un hecho social y político del que todos formamos parte) en completa soledad y rodeados de la indiferencia institucional y mediática, a veces tejida solo con el silencio y otras recubierta de prejuicios. Esto hizo que estas personas, a lo largo de dos décadas, se hicieran cargo, en sus propios cuerpos y en sus propias memorias, del trabajo de elaboración de una experiencia que debió hacerse entre todos los argentinos. Han tenido la virtud de no sentirse víctimas, de asumir el dolor y de transformarlo pacientemente en una conducta y una forma de pensar sumamente intensa y sin odios, muy rica en ideas y sentimientos, cosa que para mí hace muy valioso su testimonio.
P.: Considera usted que no se ha hecho nada con Malvinas...
J.C.: La experiencia de aquellos 74 días de Malvinas ha sido tan poco revisada, tan simplificada e ignorada, que cuando uno tira de un hilo enseguida aparece otro y así sucesivamente. Resulta muy complejo, porque todo el tiempo uno siente la sensación de que está comenzando de cero, de que para que algo se comprenda, debe referir varias cosas que no son de dominio públicoporque no fueron contadas, o porque sobre ellas pesan los innumerables prejuicios que se han ido acumulando en estos 23 años. Creo que una de las pruebas de esta situación es el hecho de que este documental es, en rigor y luego de más de 2 décadas, el primero que está contado en forma integral por sus protagonistas, sin intermediarios que sobrecodifiquendichos. o interpreten sus
J.C.: Es curioso, pero en trabajos sobre temas menos delicados, quienes brindan su testimonio desean muchas veces influir sobre la forma en que será plasmada su participación. En este caso, los testimoniantes y la Comisión de Familiares me dejaron trabajar durante este año y medio con una libertad increíble.
J. C.: Hay una versión de 95 minutos que es el trabajo completo. Es lo que se verá en la Argentina y en los festivales a los que se presente. Hay también una de 54', pensada para la TV europea, ya que resulta ahí muy difícil colocar productos de extranjeros de una duración superior. En esta versión no estarán muchos de los tramos que refieren a temas y problemas más propios de los argentinos, como el olvido, la dificultad de poder aprender de nuestra propia experiencia, etc. Se trató de dejar aquellas cosas que tenían especial interés para una mirada no argentina, sin que por eso se desdibujara el sentido del producto total.
J.C.: El 9 pactó con la Comisión de Familiares la emisión para el 2 de abril a las 21 o a las 22. El horario fue lo único que quedó por definir. Pasaron los días, luego las semanas, y lo que había sido un diálogo con las autoridades del canal pronto se transformó en un diálogo con secretarias. Cuatro días antes de la emisión nos dijeron que por problemas de programación (lucha por el rating) debían levantar la emisión, sin poder decirnos para cuándo la posponían. Esto causó mucho malestar en la Comisión. La decisión es retomar e iniciar ahora negociaciones para encontrar un espacio televisivo acorde con el producto y en un marco de amplia difusión. Pero en cine ya decidimos no estrenar, por el esfuerzo económico que implica. No estamos en condiciones de planear un lanzamiento que garantice un piso de público cercano a la cantidad que quisiéramos. Sin embargo, estamos también organizando un circuito informal de presentaciones en salas, con participación de diversas instituciones y organizaciones no gubernamentales.Ya lo hicimos en Río Gallegos, Lanús y así continuaremos.
Entrevista de Paraná Sendrós



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