4 de mayo 2007 - 00:00

Marcharon ayer por el Cervantes

El sector teatral llevó acabo ayer la primera de las movilizaciones y « abrazo» al Teatro Nacional Cervantes, que atraviesa la peor crisis de su historia. El Cervantes está cerrado desde hace varios meses, sin poder llevar a escena la programación anunciada luego de la paralización impuesta por su personal «artístico-técnico». Esta joya arquitectónica del barroco español, inaugurada en 1921 por la actriz española María Guerrero, amenaza con quedar convertida en un edifico fantasma, destinado a la ruina o a la piqueta.

El diálogo de sordos que mantiene la parte gremial con las autoridades de Secretaría de Cultura de Nación impulsó a las principales agrupaciones de la actividad teatral ha realizar estas movilizaciones. El último director del Cervantes, Alejandro Samek (a quien el Secretario de Cultura José Nun le pidió su renuncia hace un par de semanas) había dicho a este diario en marzo que el teatro se había convertido en «campo de batalla entre dos sindicatos, ATE y UPCN», y que el problema ya no podía resolverse en el marco de Secretaría de Cultura sino a nivel de presidencia. La situación se ha agravado. En su último comunicado del 27 de abril, Cultura informó que el personal técnico-artístico del teatro recuperó su antiguo escalafón y ya no están considerados como mero personal administrativo (situación que sufrían desde 1992). Esto se resolvió en una paritaria especial que se inició el 28 de marzo y que le valió a los técnicos un aumento salarial de entre un 50 y un 70%. Pero, aún así, según este informe, «ATE exigió un aumento adicional del 25 % por horario especial -que ya estaba contempladoen los incrementos sustanciales que se mencionaron-. A pesar de lo intempestivo de este reclamo, la Secretaría de Cultura solicitó que se pasase a un cuarto intermedio para analizar la viabilidad económica y legal de la demanda y para intentar acercar posiciones. Los delegados de ATE se negaron y se retiraron de la reunión».

Pero los representantes del MATE (Movimiento de Apoyo al Teatro) y del CELCIT (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral) no opinan lo mismo. Según explican, el Cervantes «agoniza funcional y materialmente» debido a tres problemas que arrastra desde hace varios años: un presupuesto indigno para sus producciones artísticas; un conflicto con los sectores gremiales técnicos que obedece a la falta de apoyo de las máximas autoridades de Cultura, y el deterioro terminal de su edificio.También señala el informedel MATE que todavía resta pagar al personal técnicoartístico la diferencia de escalafón de este año, que según la Secretaría ya estaría incluida en el aumento salarial que se les otorgó. El Cervantes, ahora acéfalo (quedó como director interino Rubens Correa), sigue a la deriva, discutiendo escalafones y presupuestos y vacío de arte para el público.

P.E.

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