Michael Moore, la estrella del Festival de Venecia

Espectáculos

Michael Moore, que genera la misma o más expectativa que una estrella de Hollywood, saca a relucir su faceta de "showman" en sus apariciones ante la prensa. En el Festival de Venecia, el realizador se llevó los aplausos de los presentes.

Aunque de antemano tenía ganados a los periodistas italianos, el cineasta estadounidense no pudo evitar pronunciarse sobre el primer ministro conservador Silvio Berlusconi, salpicado por diversos escándalos y de quien Moore dijo que está "loco".

Al final de la rueda de prensa unos periodistas desplegaron una pancarta en la que se leía "Michael we love you".

Michael Moore criticó el uso de las armas en su país después de una masacre en un instituto norteamericano en "Bowling for Columbine"; la política de George W. Bush justo antes de su reelección con "Farenheit 9/11", y ahora en "Capitalism" vuelve a la carga denunciando los abusos de las compañías de seguros y de los bancos.

Además, en esta ocasión el realizador, que se considera un abanderado de la izquierda lanza la teoría, por supuesto siempre puesta en boca de sus entrevistados, de que la crisis fue una conspiración para que las grandes compañías estadounidenses hicieran caja antes de la llegada del actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama.


El realizador aseguró en Venecia que le afectó ver cómo con la crisis económica gente luchadora y que trabajó duro ve su vida arruinada por los intereses de las grandes compañías.

Optimista convencido, Moore cree que la gente puede rebelarse de una forma buena. Ese cambio, en su opinión, comenzó el pasado 4 de noviembre con la elección de Obama. "Pero un hombre solo no puede hacerlo todo. La gente que le votó lo tiene que ayudar".

"La democracia no es un deporte de espectadores", hay que participar, instó el cineasta, cuyo documental es el único en la sección oficial a concurso.

No piensa cambiar la cámara por un cargo político, pero pidió a los europeos que en vistas de los resultados del colapso económico dejen de imitar a Estados Unidos, porque les irá peor.

"Capitalism: A Love Story" muestra el férreo romance entre las altas esferas del capital y el poder. Para el director resulta difícil llamar democracia a un sistema que realmente está dirigido por la economía, que es lo que realmente guía la vida de la gente, pero "no es democrática".

En lo que al estilo cinematográfico se refiere, nada cambia de sus anteriores trabajos: la voz del director hace de narrador, el montaje agitado hace que no decaiga el ritmo y la música subraya las emociones que el director quiere destacar.

Su película se presenta el mismo día en que su compatriota Oliver Stone estrena fuera de concurso "South of Border", sobre la figura de Hugo Chávez.

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