El plan se basa en que la protagonista, una semidiosa lesbiana, tenga tal poder de seducción como para que convenza a la estrella de tener en encuentro sexual en el baño del cine donde proyectan la película. En este caso, desnudar a la estrella se reduce básicamente a sacarle sus joyas, que deben ser reemplazadas por réplicas por un cómplice. Una traición de la bella ladrona a sus socios parece la decisión incorrecta cuando empiezan a buscarla implacablemente, hasta que el destino la ayuda con una rara confusión. Por su increíble parecido físico, la confunden con una desolada viuda al borde del suicidio, lo que deja a la protagonista en una encrucijada temible: si permite que esa mujer casi igual a ella se suicide, podría tomar su identidad y comenzar una vida nueva, con mucho dinero y sin enemigos.
La decisión inmoral parece la única que podría tomar una ladrona bisexual, y sus consecuencias son inevitables, agravadas por la participacion fortuita de un paparazzo (
Apoyada por una especie de
El último redime por completo toda la historia al tiempo que justifica los detalles absurdos previos, e incluso cambia totalmente el género del film. Y además le permite a
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