23 de marzo 2002 - 00:00

No hay alto al fuego en Medio Oriente tras nuevo atentado

Estados Unidos no logró ayer la proclamación de un alto el fuego israelo-palestino durante una reunión de seguridad, mientras que un palestino cometía un nuevo ataque suicida, por tercer día consecutivo. La continuación de esos atentados ocasionó un endurecimiento de la posición de Washington con respecto a la Autoridad Palestina.

La Casa Blanca estimó ayer que el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, no había "hasta ahora" cumplido las condiciones que le permitirían entrevistarse con el vicepresidente norteamericano Dick Cheney.

Horas después y siguiendo con esta orientación política, el portavoz adjunto del departamento de Estado, Philip Reeker, dijo que "ninguna fecha específica había sido prevista para un encuentro entre Cheney y Arafat".

La reunión de la alta comisión de seguridad israelo-palestina que supuestamente debería desembocar en un alto el fuego concluyó ayer "sin acuerdo", declaró el portavoz del ministerio israelí de Defensa Yarden Vatikai, precisando que habrá otra reunión mañana.

Vatikai subrayó que Israel había aceptado, a petición de Estados Unidos, participar en esa reunión que se mantuvo en la región de Tel Aviv bajo la égida del emisario estadounidense Anthony Zinni.

Antes, el enviado norteamericano se había reunido con Arafat en Ramalah, en un ambiente tenso. Los dos hombres mostraron ante las cámaras rostros sombríos y evitaron cruzar las miradas.

"No obstante Zinni cuenta con un plan israelí y uno palestino", afirmó uno de los principales negociadores palestinos, Saeb Erakat, al término de la reunión entre Zinni y Arafat, reconociendo que había enormes divergencias de criterio con Israel.

La reunión de ayer ya había sido aplazada el jueves por el gobierno israelí tras un atentado suicida perpetrado en Jerusalén oeste que había causado la muerte a tres israelíes, además del kamikaze palestino.

A primera hora de la tarde de ayer, un kamikaze palestino activó una bomba que llevaba encima durante un control militar israelí cerca de Jenín, en el norte de Cisjordania. El autor del ataque murió durante la explosión y un oficial israelí resultó herido.

Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado vinculado al Fatah, el movimiento de Arafat, reivindicó esa operación tras haber asumido el jueves la responsabilidad del atentado de Jerusalén.

Por otra parte, un palestino fue muerto por disparos de militares israelíes por la noche cerca del control de Kissufim, entre Israel y la franja de Gaza, indicaron fuentes palestinas e israelíes.

Con estos casos, el número de muertos desde el inicio de la Intifada en septiembre de 2000 se eleva a 1.570, entre ellos 1.191 palestinos y 355 israelíes.

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