¿Será cierto que allá, casi bordeando el Mato Grosso, la lluvia se hace canto en la aldea de los muertos? En esta historia casi poética un joven indio kraho llora en el bosque la muerte de su padre, cuando escucha su voz diciéndole que ya es tiempo de cerrar el duelo. Debe hacer una fiesta, para que el finado se vaya definitivamente al cielo y en la tierra comience otra vida. Pero haber oído al padre significa que él habrá de tener un destino chamánico, en contacto con los muertos. Asustado, el joven abandona mujer e hijo y viaja hasta la ciudad blanca para que lo curen, si es que alguien allí puede entender lo que le pasa. La otra opción sería aceptar su destino, y también sus obligaciones como padre de familia.
Original film rodado en el Mato Grosso
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Las carcajadas en un terreno resbaladizo
Filmada entre Pedra Branca e Itacajá, a orillas del Toconins (pico de tucán, en lengua tupí), singular, de una falsa calma atrapante, la película es interpretada por auténticos indios que además participaron en la idea argumental, los diálogos y el montaje final, y hasta fueron al Festival de Cannes junto a los directores, Renée Nader Messora, paulista que hace años trabaja con ellos, y Joao Salaviza, lisboeta. Ella hizo además la fotografía, hermosa tanto en los momentos de fantasía como en los de la vida cotidiana. “Para la mirada europea, incluso la brasileña, la imagen de los indios sigue congelada en el siglo XVI, y ahí deben quedarse, quietitos, calladitos y bonitos en la foresta. Causa sorpresa ver que ellos, aun manteniendo sus creencias, también saben manejarse en la ciudad”, comentó Salaviza cuando la presentación de “Chuva...” en Mar del Plata.
- S.
“Chuva é cantoría na aldeia dos mortos” (Brasil-Portugal, 2018). Dir.: J. Salaviza, R. Nader Messora; Int.: H.I. Kraho, R.K. Kraho.




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