El club Vélez Sarsfield presentó un libro -con fotos excepcionales y una calidad editorial fuera de lo común-donde se hace un racconto de su vida institucional, desde su creación. Un material verdaderamente interesante que trasciende la vida de su hinchada para calar en lo más profundo del mundo futbolístico y del barrio que lo alberga.
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El libro lleva al lector desde «aquellos entusiastas pibes de barrio» en la primitiva estación Vélez Sarsfield, siguiendo por el túnel que pasaba debajo de las vías, las primeras cuentas hechas a mano (como si fueran en una libreta de almacén), en 1914, hasta sumergirse en el barrio de Versalles, con pintorescas anécdotas de sus casi 100 años de historia.
Lógicamente, no puede faltar en un club que se hizo grande a puro fútbol la remembranza de sus figuras, antes y después del profesionalismo, el primer viaje al exterior (Chile), los avatares institucionales, entre ellos, el renacimiento de la institución y sus mudanzas, el origen del apodo «el Fortín».
Obviamente, hay recuerdos de los equipos campeones del '68, Clausura '93, Copa Libertadores e Intercontinental del '94, Apertura del '95, Clausura, Supercopa e Interamericana del '96 y Clausura del '98. Y sus figuras memorables: Ferraro, «Chupete» Allegri, Huss, Ruggilo, Willington, el Bianchi jugador y, luego, el técnico. Su famosa delantera integrada por Sansone, Conde, Ferraro, Zubeldía (que hizo escuela como DT) y Mendiburu, sin olvidar a Manuel Giúdice y don Victorio Spinetto.
Se podría decir que en lo más refulgente de la marquesina, como no podía ser de otra mane-ra, se exalta la figura del patriarca de la entidad, su verdadero hacedor: José Amalfitani, definido en el libro como «un cabeza dura que tenía que amasar su grandeza en un pantano del Arroyo Maldonado». El estadio lleva su nombre, pero su obra fue más allá, para que hoy sea un club ejemplo.
Sus atletas también tienen su espacio. Un recuerdo para Adalberto Gusso (básquet), Guillermo Quaini y Javier Weber (voley), Daniel Iglesias (lucha), Orlando Bachino (judo), sin olvidar a Forester, Cosso, Schair y «Finito» Ruiz, en fútbol.
La nostalgia va del brazo de una imperdible semblanza del periodista Eduardo Rafael, que lleva al recuerdo, todo el sabor de barrio, su gente y una alusión a sus hinchas famosos (o por lo menos, nacidos en el barrio), como Alfredo Alcón, el periodista Bernardo Verbinsky, el escrito Elías Castelnuovo, el artista Ricardo Pagnoli, los tangueros Florindo Sassone, Armando Cupo, Alberto Morán, Jorge Caldara, Nelly Vázquez, Reinaldo Ghiso y otros cantantes como Marilina Ross, Miguel Angel Trelles, Pedro Aznar y Silvestre. Jorge Guinsburg tiene chapa propia, pues sacó carnet de hincha «envenenado», cosa que ventiló a los cuatro vientos. Lo mismo que Hugo Gambini, que también dejó escrito los dictados de un interior velezano.
En síntesis, una obra para no perder, aunque se sea hincha de otro cuadro.
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