Para ser una locura es demasiado light

Espectáculos

«Hermosa locura» («Crazy Beatiful», EE.UU., 2001, habl. en inglés y español.). Dir.: J. Stockwell. Guión: P. Hay & M. Manfredi. Int.: K. Dunst, J. Hernández,
B. Davison, T. Manning, H. Osorio, L. Jenney.


(30/11/2001) Como es sabido, el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones. También, el camino del purgatorio, que es el que atraviesan quienes ven películas como ésta, sin que les corresponda la edad, y quienes las hacen. Valga la aclaración: esta película fue escrita para adolescentes, y además parece escrita por adolescentes.
 
¿El asunto? Se trata de una comedia dramática californiana, con aire sentimental y final feliz, sobre un chico latino y pobre, pero muy estudioso y bien educado, del este de Los Angeles, que sueña con recibirse de piloto en la Academia Naval de Annapolis; una blanquita rica y aturdida de Malibú, que le echa el ojo y le complica la vida; el padre de la nena, diputado demócrata con raro peinado nuevo, que puede hacerle una carta de recomendación (así se entra en las escuelas militares, según parece); una madrastra malísima, policía buena; escuela pública (pública, pero qué bien equipada); fiestas; paseos; fútbol americano; caricias; cama; vuelo en avioneta; treinta canciones treinta (de la mayoría sólo se oyen fragmentos, pero es lo mismo que si fueran completas); conflictos familiares; fuga; cama de nuevo; recapacitación; reconciliación familiar, ¿y a que no saben cómo termina la película? No, peor.

Futurología

Su principal falla está en la mala ilación, la inverosimilitud y los errores de tono de ciertas escenas, y en la desaparición o poca justificación de algunos personajes secundarios que aparecen propuestos como fundamentales, aunque, para su público, la falla quizá esté en lo «light» de las escenas cariñosas. En su descargo, cabe advertir la idoneidad de los intérpretes, algunas situaciones donde se comparan las respectivas vivencias de los personajes, y el signo de los tiempos: acá los latinos parecen la raza del futuro, y los «wasp» lucen como psicopateados en decadencia.

P.D.: la protagonista es
Kirsten Dunst, la nena de «Entrevista con el vampiro». ¡Cómo ha crecido esta chica (y qué desgarbada luce)!

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