11 de febrero 2005 - 00:00

Quieren dinamizar la fiesta del Oscar

El cómico Chris Rock, favorito entre las nuevas generaciones, tendrá a su cargo la animación de la ceremonia del Oscar el próximo 27 de febrero.
El cómico Chris Rock, favorito entre las nuevas generaciones, tendrá a su cargo la animación de la ceremonia del Oscar el próximo 27 de febrero.
Los Angeles (ASN) - Tenía que bajar el rating de la transmisión, el año pasado, para que la conservadora Academia de Hollywood se decidiera a modificar varias cosas en la ceremonia de entrega de los Oscar, que tendrá lugar dentro de poco más de dos semanas (el próximo domingo 27).

Con el nombre de «Ya no es más el show que ve el abuelo», los nominados de este año se reunieron anteayer en el Beverly Hills Hotel, y fueron recibidos con estas palabras por el productor de la ceremonia, Gil Cates: «Por favor, ni se les ocurra sacar un papel del bolsillo y leer agradecimientos. Lo que tengan que decir, improvísenlo allí mismo».

De acuerdo con la intención de Cates, el Oscar tiene que sumar, como público, a la generación MTV. De allí que este año hayan elegido, como animador, al astro juvenil afroamericano Chris Rock, cuyo tipo de humor llega más a esa franja de espectadores que, por ejemplo, el de Billy Crystal.

Pero no sólo en el estilo cambiará la ceremonia. Este año, el Kodak Theater tendrá una plataforma que comunicará el escenario con el centro de la sala, entre las plateas, es decir, casi el mismo diseño con el que se realizó la entrega de premios de la MTV el año pasado.

Cates
también anunció otras modificaciones en la dinámica de la entrega de los Oscars. Al contrario que en años anteriores, en que uno o dos presentadores anunciaban los nominados y luego el ganador subía al podio a recoger y agradecer su premio, en esta ceremonia habrá tres distintas maneras de otorgar los Oscars, dijo Cates. Esta vez algunos ganadores permanecerán sentados en sus lugares, y recibirán el premio que les otorgará el presentador, quien a su vez encontrará ubicado entre el público.

Algunos otros Oscar (aunque no se revelará en qué categorías) continuarán otorgándose a la vieja usanza, con el un presentador leyendo los nombres de los nominados en voz alta, luego abriendo un sobre y anunciando al ganador. Pero en otros tantos rubros, la totalidad de los nominados deberá subi al escenario, y enterarse allí cuál de ellos ha triunfado (así, los rostros de desazón serán apreciados por el televidente más en primero plano que cuando la cámara los busca en la platea).

Otra de las decisiones que Cates anunció, en el mismo almuerzo, que estaban en estudio en la Academia, es la de volver a trasladar a marzo la ceremonia. Históricamente, los Oscar siempre se realizaron ese mes, y sólo tres años atrás se decidió anticiparlos a la última semana de febrero. El cambio obedeció a que se creía que el cambio de calendario redundaría en mayor audiencia, pero evidentemente los resultados fueron negativos.

A esto hay que sumarle la duración excesiva de la fiesta, que parecería prolongarse año tras año. Cates, que no quiere suprimir las coreografías ni los homenajes especiales, confía en que la nueva dinámica de entrega de premios contribuirá a achicar la duración sin necesidad de cortar nada. Salvo, como lo dejó bien claro, los interminables agradecimientos...

Dejá tu comentario

Te puede interesar