Nuestra artista se sirve también de las desiertas calles lavadas por la lluvia para expresar la suspensión del tiempo por medio de la imagen. Atinadamente, las fotos carecen de nombre, los sepulcros permanecen anónimos y los muertos ilustres no juegan papel alguno en esta intemporal e icónica reflexión que alude a un sueño distinto al de la vida o la muerte, el idílico sueño del arte.