París (AFP) - Los valiosos manuscritos del «Diario» de Stendhal permanecerán en Francia, dado que el Estado francés ejerció su derecho prioritario de adquisición durante la subasta de manuscritos y libros antiguos del coleccionista Pierre Berès. La subasta, realizada el martes por la noche en la casa Drouot de París, aportó en total más de catorce millones de euros, y en ella se batieron varios récords de precios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En vísperas de la subasta, Pierre Berès, de 93 años y personaje mítico del mundo bibliófilo internacional, había donado al Estado francés otra de las joyas de su colección, el manuscrito autografiado y el ejemplar anotado por Stendhal de «La cartuja de Parma».
La pieza principal de la subasta eran los cinco cuadernos del «Diario» de Stendhal, que los admiradores del escritor temían fuesen a parar al extranjero. Como le permite la legislación, el Estado utilizó su derecho prioritario de adquisición en beneficio de la Bibliteca Municipal de Grenoble, la ciudad natal del escritor. Ese derecho permite al Estado comprar una obra considerada parte del patrimonio francés, una vez que la subasta se ha realizado y ha determinado el precio, que el Estado paga.
Puesto en venta a 450.000 euros, el «Diario» fue adjudicadoen 800.000 euros (936.942 euros con los gastos incluidos). El Estado anunció entonces que ejercía su derecho prioritario, y las 570 páginas manuscritas de Stendhal se agregarán a las 16.000 páginas de la obra conservadas ya en la biblioteca de Grenoble.
Los cuadernos subastados, escritos entre 1805 y 1814, permitirán reconstituir la totalidad del «Diario» en Grenoble, donde Henri Beyle, el verdadero nombre de Stendhal, nació el 22 de enero de 1783. Historiadores franceses habían manifestado su preocupación por «una posible mutilación definitiva» del «Diario» si los cuadernos eran llevados fuera de Francia. Durante la subasta del martes fueron batidos tres récords de precios: una compilación de diseños de pájaros del pintor Gourdelle batió el récord para un libro vendido en Francia, adjudicándose en 1,5 millones de euros. El segundo récord, el del mejor precio para una edición original de la literatura francesa, lo batió el ejemplar de «Una temporada en el infierno» dirigido por Rimbaud a Verlaine, que fue adjudicado en medio millón de euros. Finalmente, récord general de la subasta «para una colección francesa dispersada en una sola sesión»: 14,2 millones de euros.
Dejá tu comentario