Cierto o no, lo bueno es que ese conflicto le sirve al muchacho como disparador para mandarse mudar. Y lo bueno de la película es que, si bien resultan molestos algunos diálogos y desniveles actorales, tiene a su favor una vuelta de tuerca interesante, y un tratamiento visual también interesante. Sin palabras, sólo mediante la música y la composición de algunos planos, el autor Inquietante asimismo la escena en que ambos jóvenes semidesnudos en un dormitorio miden sus brazos, descubren sus lunares, se palpan mutuamente (guiño clave, el productor del film es
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