Black Keys: una visita al mejor rock y blues indie sureño
The Black Keys representan algo único en el rock indie, empezando por ser la única banda que sólo está integrada por un guitarrista (Dan Auerbach) y un baterista (Patrick Carney). En los últimos años se fueron convirtiendo en arqueólogos del rock y blues sureño, al punto de que vienen logrando hitos como que una leyenda de Nueva Orleans, Dr. John, regrese a su sonido original en uno de los mejores álbumes de carrera, “Locked Downn” de 2013. Pero ahora se superaron con este “Delta Kream” “(título sacado de una famosa fotografía de William Eggleston, que adorna la portada) ya que grabró un homenaje al blues sureño de mediados del siglo XX tal como lo hacían sus ídolos John Lee Hooker o David Kimbrough Jr. en los 40 o 50. Es decir, casi en vivo, en sólo 10 horas de sesión, sin ningún tipo de retoque de postproducción ni de los trucos high-tech de la industria discográfica actual. Acompañados por avezados músicos de Nashville en órgano Hammond, piano y slide guitar, este disco es pura dinamita, con imperdibles versiones de clásicos como “Crawling King Snake” de Hooker o “Going Down South” de Robert Burnside. Los Black Keys logran un sonido crudo, genuino y actual. Por momentos el disco esta a la altura de los grande bluseros blancos, como Peter Green o los primeros Allman Brothers.

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