13 de junio 2005 - 00:00

Saer fue un autor tan original como oculto

Saer fue un autor tan original como oculto
Doloroso fin de semana para las letras argentinas: se informó en París, donde residía desde hace casi cuarenta años, la muerte del escritor Juan José Saer, autor de novelas muy apreciadas en círculos literarios aunque nunca llegaron a trascender al favor popular, como «La ocasión» y «Cicatrices». Saer murió a los 67 años a causa de un cáncer pulmonar.

Saer
vivía desde 1968 en Francia y actualmente ejercía como profesor universitario en Rennes. Había nacido en Serodino, provincia de Santa Fe, el 28 de junio de 1937.

Su obra abarca colecciones de cuentos y más de una decena de novelas con un visible desplazamiento de estilo a través de los años. También fue poeta, crítico literario y realizador de cortos de cine. Uno de sus grandes amigos, el también fallecido cineasta Nicolás Sarquís (que llevó al cine su relato «Palo y hueso»), lo había convocado para visitar el Festival de Cine de Mar del Plata desde su primera edición en esta nueva etapa, y Saer estuvo allí presente.

Según la crítica especializada, Saer se deslizó desde un comienzo narrativo ligado al realismo y la literatura regionalista hacia un «objetivismo», similar al del movimiento del Noveau Roman. A la primera etapa, desde comienzos de la década del 60, corresponden los libros de cuentos «En la zona» (1960), «Palo y hueso» (1965) y «Unidad de lugar» (1967), así como las novelas «Responso» (1964) y «La vuelta completa» (1967).

A comienzos de los 70, ya radicado en Francia, el modo de contar de Saer se volcó más hacia las descripciones detalladas, a veces hasta tildadas de obsesivas, de los hombres y sus circunstancias cotidianas. En estos textos se reduce la concepción narrativa tradicional de la anécdota, los «hechos» pierden preponderancia y los personajes expresan al máximo la dimensión de sus recuerdos, que recurrentemente vuelven hacia los propios orígenes del narrador, en su provincia natal.

En su producción novelística se destacan «Cicatrices» (1969), «El limonero real» (1974), «Nadie, nada, nunca» (1980), «El entenado» (1983), «La ocasión» (1988), «Glosa» (1988) y «Lo imborrable» (1992).

Sus últimas novelas publicadas fueron «Las nubes» (1997) y «Lugar» (2000). En 1987 obtuvo el Premio Nadal, el más antiguo de España en la categoría novela, por «La ocasión» y, en octubre del año pasado, fue distinguido con el XV Premio Unión Latina de Literaturas Románicas, compartido con el rumano Virgil Tanase. Su ensayo crítico «El concepto de ficción» data de 1997.

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