Bajo una intensa lluvia, el director canadiense Atom Egoyan dio hoy inicio a la Sección Oficial del Festival de San Sebastián con "Chloe", un filme donde los celos y la desconfianza se convierten en el punto de partida de un viaje de redescubrimiento sensual y sexual con una sutil vuelta de tuerca al clásico triángulo amoroso.
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Egoyan, uno de los grandes renovadores del lenguaje cinematográfico moderno con películas como "Exótica" o "El dulce porvenir", compite por primera vez por la Concha de Oro, aunque su rostro es habitual en la Seminci de Valladolid.
Manteniendo su peculiar mirada sobre el lado más humano de los personajes, el director narra la historia de Catherine (Julianne Moore), una doctora de éxito que sospecha de su atractivo marido (Liam Neeson) y decide contratar a la irresistible Chloe (Amanda Seyfried) para ponerlo a prueba. Las tórridas historias que ésta le cuenta acaban guiando a Catherine por un mundo de sensaciones y placeres olvidados, que son el punto de partida para que el director explore una vez más las complejidades y contradicciones de todo ser humano.
Pese a ser uno de sus títulos menos herméticos y opacos, Egoyan incidió en la rueda de prensa en la necesidad de ahondar en las relaciones, pues la cinta habla principalmente del "modo de reinventarnos en la vida" y el papel de la fantasía "como único medio para hacerlo".
El director agradeció además la "enorme generosidad" del actor protagonista, Neeson, que en pleno rodaje tuvo que sobreponerse a la muerte de su esposa, la actriz Natasha Richardson. "Es un actor increíble, un gran profesional", señaló.
Otro plato fuerte de la jornada inaugural del festival: "Inglourious Basterds", la última cinta del realizador de culto Quentin Tarantino, que abre la sección Perlas de Zabaltegi. Aunque Christoph Waltz, que obtuvo el premio al Mejor Actor en Cannes, canceló a última hora su visita, el toque de glamour lo brindan Brad Pitt y el propio Tarantino.
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