12 de abril 2001 - 00:00

Sorpresa con animación y con libro ingenioso

Dibujo de trazo simple, desarrollado con mucha mano de obra coreana, en un estilo facilón impropio del sello Disney que lo produce, «Llegó el recreo» logra, sin embargo, superar ese defecto gracias a su ritmo y a la risueña moraleja que subyace en su historia: también los maestros fueron niños, y están de parte de los niños, aunque a veces se les olvide.

Se trata del primer largometraje surgido de una serie muy popular en el Norte, «Disney's Recess». Para los conocedores, baste saber que fue creada por dos de los autores de «Rugrats», y que su director viene de hacer «El rey de la colina». Es decir que, hasta casi la mitad, lo único bueno son una toma aérea, y un par de diálogos. Por suerte, poco a poco la historia va tomando ritmo, y gracia, sobre todo cuando el director de la escuela, un pobre infeliz, confiesa su pasado. Sucede que los niños del barrio se han visto en la obligación de salvar su escuela, y sus vacaciones, ya que unos tenebrosos científicos piensan reducir el verano mediante una alteración de la órbita lunar. Ya que están, los niños van a salvar al mundo. Y ahí es cuando el director les cuenta de la generación del '68, cuando él empezó la docencia junto a un colega que, con el tiempo, haría carrera en la política educativa.

Crítica inesperada de una época, y lección de historia y de psicología evolutiva, ese recuerdo va a rematar, hacia el final de la película, en el mejor dibujo: el director termina siendo igualito al «Mr. Nobody» de «El submarino amarillo». El resto puede ser visto con simpatía.

Dejá tu comentario

Te puede interesar