Stein: la publicidad y el placer puestos a prueba

Espectáculos

Lo glamoroso y la carga sensual de las modelos de antes ya nada tienen que ver con lo hosco y despreciativo de hoy.

En Quimera Galería se presenta la muestra individual de Pabli Stein “El ojo en la boca”, con curaduría de Irene Gelfman. Stein trabaja con imágenes del mundo de la publicidad y de la moda, asociadas al consumismo, el hedonismo y el placer, pero esto no significa que lo expuesto quede en un mero desfile de fotos de modelos con su carga sensual , cuyas imágenes hoy están a años luz de las musas con rostros felices y actitud glamorosa a las que se intentaba imitar. Por el contrario, las modelos actualmente lucen distantes, parecen detestar todo lo que las rodea, su mirada es hosca y hasta despreciativa.

Stein, 1986, vive y trabaja en Buenos Aires. Se inició en el Proyecto A, destinado a artistas jóvenes y en el que participó en las ediciones de 2010, 11 y 12. Expuso en Barcelona , en el Museo Frost (Miami) y a través de Quimera Galería, en ferias internacionales: Arteba, Scope, Art Toronto y Art Lima.

El recorte, la confección de prendas está en la génesis de su obra ya que proviene de una familia dedicada a la fabricación y comercialización de indumentaria femenina, y su acercamiento a este universo corre paralelamente a su interés por la pintura en la que se inició a los 10 años. Más adelante se dedicó a copiar obras de Manet, Fragonard, Murillo y Delacroix.

Conjuntamente se presentó el libro “Noche Abierta”. El crítico Claudio Iglesias señaló la estrecha relación de la pintura con la fotografía de moda y que “frente a sus pinturas, aunque no reconozcamos ningún flequillo, ningún perfil, ni dejo de cuerpo humano, sentiríamos que hay alguien allí. Lo que queda oculto más que un qué es un cómo”.

Al observar sus obras, la figura aparece desdibujada, un velo blanco parece cubrirla. En el origen de estas fotos publicitarias, casi nunca aparece el rostro, sí una cabellera, una espalda, un perfil y una pintura turbulenta como si quisiera taparlo todo con pinceladas a la “action painting”. Patricia Rizzo también alude en su texto al collage. Con los fragmentos de fotografías en los que asoma una cabellera, lo erótico de un lápiz labial entre los labios, las botas de moda, el guiño a Andy Warhol, casi ninguna imagen es frontal, todo está fragmentado y es el contemplador el que debe reconstruirla. Mariana Rodríguez Iglesias, curadora , docente e investigadora de arte, señala que “su campo de acción son las revistas de moda y los retazos de telas estampadas. Es una suerte de archivo privado de la cultura, caprichoso y heterogéneo que conformarían el acervo universal y público de situaciones visuales posibles dado el cúmulo de imágenes que nos rodean”. En Stein se encuentran algunos conceptos del Manifiesto Amarillo de Vasarely que en 1955 proponía una concepción vanguardista de “unión de todas las artes”. La nueva plástica integrará la moda, la publicidad, la escenografía , el cine. (Hasta el 6 de noviembre en Quimera Galería. Güemes 4474, Martes a viernes de 15 a 20).

Dejá tu comentario