15 de diciembre 2006 - 00:00
"Trabajar con Almodóvar fue simple, casi decepcionante"
-
Un Poco de Ruido llega al Estadio Vélez: cómo y dónde comprar las entradas
-
La adaptación de una reconocida novela de Isabel Allende que ya llega a Prime Video
Darío Grandinetti: «El hecho de que Julio Chávez haya hecho este papel anteriormente
no suma ni quita nada a mi decisión».
P.: ¿Usted está viviendo en España?
D.G.: Muchos creen que vivo en España, pero yo siempre viví acá. En España, no tengo casa ni departamento y nunca pasé más de dos meses trabajando. Lo extraño es que también muchos españoles piensan que vivo allá. Me llaman para hacer teatro y cuando les pregunto: ¿Cuándo tendría que ir? Me dicen: ¿Ir adónde? Y ahí se enteran de que resido en Buenos Aires y, claro, entre los gastos de traslado y demás no da para una producción teatral. Ahora me llamaron del Centro Dramático Nacional para hacer «Mujeres soñaron caballos» de Daniel Veronese. Y tampoco podría hacerla porque me voy a Mar del Plata.
P.: Y aceptó hacer temporada en Mar del Plata y, más aun, para un reemplazo.
D.G.: El hecho de que Julio Chávez haya hecho esto papel anteriormente no suma ni quita nada a mi decisión. Acepté sumarme a este proyecto porque la obra me gustó mucho, fui a verla en dos ocasiones y Julio estaba realmente estupendo. También me parece importante trabajar con buena gente, tener confianza en el productor, y contar con Oscar Martínez en la dirección. Yo siempre tuve muy buenas experiencias cuando fui dirigido por otros actores. Además, conozco a toda la gente del Paseo La Plaza, desde el que enciende y apaga la luz hasta el que conduce la combi que nos va a llevar de gira por la costa.
P.: Casi no se le conocen personajes tan verborrágicos como el de «Ella en mi cabeza».
D.G.: En general los personajes que acostumbro a hacer no hablan tanto. Este, en cambio, es una especie de catarata. Por momentos me recuerda a un espectáculo que hice en Rosario en mis comienzos. Era un entremés de Cervantes, «Los habladores». Después de eso nunca más me enganché con un personaje con tanto blabla. Pero yo creo que este tipo está muerto de amor, porque «Ella en mi cabeza» es una historia de amor, muy neurótica, eso sí, como casi todas las historias de amor. Sé que me voy a divertir mucho haciendo este personaje.
P.: Hace poco representó a Sarmiento en el programa de Felipe Pigna y Mario Pergolini ¿no le dio un poco de miedo?
D.G.: Me empezó a agarrar el miedo después de haber dicho que sí al proyecto. «Yo debo estar loco», pensé, «¿cómo voy a hacer de Sarmiento»?
P.: Sin embargo, usted ya había interpretado a varios próceres y personalidades no sólo argentinos. Por ejemplo, hizo de Fangio en una película de Lecchi.
D.G.: ¡Era más joven e inconsciente! Pero tiene razón, también hice de Neruda y a Gardel. En cuanto a Sarmiento, me ganó el interés de participar en ese programa que acerca nuestra historia a grandes y chicos. Lo demás me parecía manejable. Obviamente si hubiera pensado que iba a ser un papelón y una cocolichada dejaba todo.
P.: ¿Y cree que eludió ambas cosas?
D.G.: Yo no pude ver esa emisión porque estaba en España, pero hablé con mis hijos por teléfono y estaban muy entusiasmados, a ellos les encantó el programa.
Entrevista de Patricia Espinosa




Dejá tu comentario