Aunque no hubo confirmación oficial, la salida de Luis Puenzo de la presidencia del Incaa se daba por descontada ayer tras la reunión que mantuvieron el cineasta con el Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer. Fue el propio Bauer quien dijo, el lunes por la tarde tras la violenta represión policial contra un grupo de manifestantes de colectivos cinematográficos a las puertas del Incaa, que “habría cambios”. De eso se habló en la reunión de ayer, y también de otros aspectos, como la demorada elección del director del la Escuela de Cine del Incaa (ENERC). En qué consistirán esos cambios se irá conociendo con el correr de los días, aunque la hipótesis que más circuló ayer es que habría un período de transición en el que la presidencia del Incaa la ocuparía Nicolás Batlle, actual vicepresidente del organismo, hasta que se decida el nombre definitvo. Dos candidatos mencionados, el actor Pablo Echarri y la productora Vanessa Ragone, ya habrían dicho que no les interesaba ese sillón, y una tercera, la cineasta Paula de Luque (directora en 2012 del documental “Néstor Kirchner - La película”), aún no se habría pronunciado. Sin embargo, éstas son sólo especulaciones que circulaban ayer en el mundillo cinematográfico.
Transición en el Incaa hasta que designen sucesor de Puenzo
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Lo cierto es que el alejamiento de Puenzo, quien dijo a varias radios ayer por la mañana que esperaba que quien le comunicara la decisión fuera el propio Presidente, Alberto Fernández, es un hecho.
El director de “La Historia Oficial” atribuyó también ayer a “errores de comunicación” la razón de las últimas protestas, ya que no se informó lo suficiente que “el viernes se publicaron dos resoluciones, un aumento del costo medio de la producción de películas que pasó de 25 millones a 96 millones, y la otra, a los topes de subsidios. No hemos favorecido a las grandes producciones y en realidad el cine argentino se caracteriza por las películas de presupuesto medio”, dijo en declaraciones radiales. Sin embargo, su gestión, agravada por los males que originó la pandemia, venía desgastándose desde hacía tiempo. Aunque los colectivos que protestaron anteayer no fueron los centrales en el gremio cinematográfico, la DAC (asociación que nuclea a los principales directores de cine) hacía tiempo que se mostraba alejada, según confesó en off uno de sus integrantes. Actores y SICA (los técnicos) eran, hasta ahora, quienes se mantenían más cerca.
La no modificación del Plan de Fomento, “impuesto en el gobierno de Macri, que concentra la producción cinematográfica en las productoras más grandes radicadas en AMBA”, según se manifestó el lunes durante las protestas, es una de las razones fundamentales que hicieron tambalear a Puenzo. En diciembre de este año caducan los impuestos asignados a Cultura y eso afecta directamente al cine, el teatro y la música”, dijo una productora anteayer. “Si solo dejamos a grandes plataformas producir contenidos, estamos hablando de la pérdida de identidad.
M.Z,



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