18 de mayo 2007 - 00:00

Traviatismo oficial agudo

¿Tanto público de ópera hay como para que los dos principales teatros líricos oficiales del país, a sólo 60 km. uno del otro representen, en las mismas fechas, un mismo título? Caso único el de estas dos semanas en la música de nuestro medio: la interpretación simultánea (en tres de las funciones) de «La Traviata» de Verdi. La innecesaria superposición corre por cuenta del Teatro Argentino de La Plata, que presenta su producción desde ayer, y el Teatro Colón, que la estrena hoy en el Teatro Coliseo.

¿Falta de planificación conjunta, de consulta entre directores artísticos o simple inercia? Debe ser difícil encontrar un parangón, en otras capitales del mundo (y presupuestos más ricos), de que dos teatros oficiales no se pongan de acuerdo y representen una misma ópera a sólo 60 kilómetros uno del otro. Lo más lamentable es el gasto que implican ambas producciones, cuando se podría haber destinado a óperas distintas. Claro, «Traviata» significa suntuosidad y brillo, y sirve por estos días para una función especial el 25 de mayo en el Coliseo y otra gala patriótica, el 24 de mayo, en el Argentino platense. Pero ni siquiera tratándose de «Aurora» se entendería.

El Colón la programó como homenaje a los 150 años de la inauguración del antiguo Teatro Colón, en el espacio que ocupa el Banco de la Nación Argentina frente a la Plaza de Mayo. Tendrá puesta del artista francés Eric Vigié (que debutó en el Colón el año anterior con otro título verdiano, «I Vespri Siciliani»).

La festejada Paula Almerares encabeza el elenco de La Plata con una puesta tradicional de Oscar Barney Finn, que respeta la época, y la cantante rusa Natalia Ushakova el del Colón, donde Vigié traslada la acción a los locos años 20. El gran tenor argentino Raúl Giménez, que debutaba en el papel de Alfredo, debió cancelar por enfermedad y será reemplazado por José Luis Duval, tenor mexicano, ganador de la Operalia de Plácido Domingo. A tirar la moneda...

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