24 de noviembre 2005 - 00:00

Treinta años más tarde, Emmanuelle bailará el tango

Arriba, una delas aspirantesa ser laEmmanuelleargentina enlas actualespruebas decasting.Debajo, lamadre y musade todas lasEmmanuelle,Sylvia Kristel.
Arriba, una de las aspirantes a ser la Emmanuelle argentina en las actuales pruebas de casting. Debajo, la madre y musa de todas las Emmanuelle, Sylvia Kristel.
El 15 de diciembre comenzará en Buenos Aires el rodaje de «Emmanuelle Tango», nueva secuela de la extensa serie que inauguró la heroína encarnada por Sylvia Kristel hace 31 años, dirigida por Just Jaeckin, y que llegó a convertirse en paradigma del cine de erotismo soft de los años 70. «Emmanuelle» también fue, en nuestro país, una de las víctimas dilectas del censor Miguel Paulino Tato, pese a la enorme cantidad de funciones privadas que se hacían en el Ente de Calificación, en esos tiempos, para espectadores con privilegio. Los demás, debían cruzar el río para verla en Uruguay (con cortes), o completa sólo en Europa y los EE.UU.

La versión local, acorde a los tiempos, estará basada en la idea de la «clonación» del personaje. Se encuentra en etapa de preproducción y aún busca a la protagonista argentina. Será dirigida por un cineasta argentino que se hace llamar Milos Twilight, y su productor es el francés Alain Siritzky, el mismo de los 32 films de la serie.

Siritzky
llegará la semana que viene a la Argentina para ver a las semifinalistas que se buscan mediante casting. Hasta el momento, si bien tuvo buena convocatoria de aspirantes, pocas actrices dieron con el perfil de diva que se busca.

Alejandro Roza,
director de casting y asistente de dirección de la película, dijo a esta diario: «Todavía hay prejuicio con el erotismo soft, donde se insinúa más de lo que se hace. Me llama la atención cómo muchas actrices con las que he hablado me dicen 'No aceptaría trabajar en la película porque hay que hacer topless', cosa que viven haciendo en publicidades, en fotos y revistas. Dicen que no les tienta hacer una película erótica y lo mismo la gente, que ve mal el erotismo pero lo acepta sin problema en 'Doble vida' o 'Historias de sexo'. Dicen las actrices o modelos 'Si está bien cuidada acepto' y eso es obvio, porque es un trabajo profesional».

Roza
anticipó que la protagonista aparecerá en un laboratorio donde la están clonando y querrá escapar. «La están estudiando pero ella huye, ahí recorre Buenos Aires y tiene romances con hombres. Sigue a las anteriores «Emmanuelle», donde la protagonista es perseguida por alguien y hay complots. Tiene el sello Emmanuelle, con 3D y la típica escena donde la cámara rota sobre los actores en la cama. Seguirá presente lo de la mujer inalcanzable, diva extraña, que nunca se queda con un solo hombre, siempre con varios, pero no al mismo tiempo», aclara.

En la película que hizo famosa a Sylvia Kristel, la bella y joven mujer que vivía junto a su marido varios años mayor, en Bangkok, sostenía la relación gracias a la tolerancia de ambos a aventuras extramatrimoniales e infidelidades. Pero pronto se fascinaba con otro hombre maduro y escapaba a un viaje por la selva.

Existe medio centenar de versiones de cine y TV basadas en este personaje. Se trata de secuelastan desopilantes como «Emmanuelle y los últimos caníbales», «Emmanuelle se escapa de una cárcel de mujeres», «Emmanuelle se fuga del infierno» y la lista sigue. Emmanuelle, en las secuelas, fue reina del infierno, del desierto, estuvo en contra de la violencia de la mujer, en contra del mercado de esclavos blancos y también pasó por Hong Kong, Egipto y Norteamérica. Fue maestra de kung fu, fue amarilla, blanca y negra.

Rozas
indica: «Lo nuestro es erotismo soft, con escenas artísticas y cuidadas, lejos de la pornografía, donde lo único que se hace es plantar el trípode y la cámara para registrar cómo dos o varios tienen sexo. Se tendrá el cuidado que tienen series televisivas eróticas como «Doble vida» o «Mujeres asesinas», donde es obvio que Araceli González actúa y no va a tener sexo con el actor».

Pese a que señalen que es un trabajo actoral y entre los requisitos para el casting figura que sean actrices argentinas de 18 a 30 años, «bellas y sugerentes», idealmente bilingües, Rozas se sincera: «Puede ser actriz como no, debe saber desenvolverse bien ante cámara, no es indispensable otro talento. Se buscan mujeres muy lindas, de muy buen cuerpo, que tengan esa carga de sensualidad entre la diva y la mujer fatal. Eso de distante que tenía Sylvia Kristel. Hasta ahora hemos visto algunas chicas actrices, que trabajaron fuerte con su cuerpo; hay algunas que tienen claro lo que es el perfil pero otras no. Hubo alguna que se destacó pero la mayoría aún no llega al perfil».

Desde 1974 se sucedieron no sólo cantidad de secuelas oficiales de cine y TV sino versiones truchas, obras teatrales y más adelante cientos de sitios de Internet basados en esa «musa inspiradora». Los productores confían en que esta nueva secuela combinada con el tango tenga repercusión nacional e internacional, teniendo en cuenta que es la primera versión latinoamericana.

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