«Capote» (id., EE.UU., 2005; habl. en inglés). Dir.: B. Miller. Int.: P. S. Hoffman, C. Keener, C. Collins Jr., C. Cooper, B. Balaban y otros. LK Tel.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este notable film de Bennett Miller se circunscribe a seis años en la vida del brillante escritor Truman Capote, los que enmarcan el proceso que lo llevó a escribir «A sangre fría», aquella crónica del asesinato de una familia de granjeros en el pueblito de Holcomb, Kansas que modificó la historia de la literatura y el periodismo norteamericanos («novela real» que Richard Brooks llevó al cine en 1967, en gran versión).
El guión de Dan Futterman, basado en el libro de Gerald Clarke, da pie a una película que se distingue de la tradicional «biografía integral». El método consiste en evitar todo flash back, todo racconto de infancia y adolescencia, aunque más no sea a la manera de recuerdo; toda escena crepuscular o mortuoria; y así, logra echar mucha más luz sobre su personaje, recreado por Philip Seymour Hoffman casi como una reencarnación. A través de esos seis años se conoce más sobre el hombre Capote que con cualquiera de esas posibles reconstrucciones. En este período afloran su genialidad y sus mezquindades, su mundanidad magnética y agresiva; su energía, la que lo llevó primero desde el sur natal a la cosmopolita Nueva York, y de allí a exhibir sin pudores, en la machista Kansas de los 60, su personalidad de «loca» ante la policía local mientras se empeñaba en investigar y dar cuenta de los crímenes. Allí esa teatralidad empieza a hacerse añicos cuando choca, sin defensas, con la mirada de Perry Smith, uno de los dos asesinos (verosímil interpretación de Clifton Collins Jr.)
La relación entre Capote y Smith fue largamente debatida por historiadores y biógrafos. Se habló inclusive de un enamoramiento latente (hipótesis que, más allá de su eventual veracidad, resulta irrelevante para el giro que toma su vida). Smith-despertó en Capote sentimientos que nadie, y mucho menos aduladores y pares, habían logrado hacer asomar hasta entonces. El film de Miller, además, está sostenido por un conjunto de notables secundarios, en especial Catherine Keener, que interpreta a su asistente Harper Lee y luego futura autora de «Matar a un ruiseñor».
Dejá tu comentario