Pablo Castronovo y Luis Garay realizan un espectacular despliegue físico en una pieza de danza-teatro revulsiva y poética a la vez.
«Parto». Creado e interpretado por P. Castronovo y L. Garay. Dir.: L. Garay. Mús. orig.: J. Grela. Músicos: G. Almendros (guitarra) y G. Panzillo (vinilos). Ilum.: E. Maggiolo. (C.C. Konex.)
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Como su nombre lo indica, el proceso doloroso de parir a una criatura nueva se evidencia en esta obra coreográfica diseñada por Luis Garay (que también la dirige) y Pablo Castronovo. Se trata de un largo dúo masculino organizado en varios sets. En cada uno de ellos, a lo largo de 60 minutos aproximadamente, los jóvenes bailarines expresan todos los sentimientos de la vida de relación, siempre con originales desplazamientos y una escritura coreográfica contemporánea de gran densidad dramática.
Los textos intercalados en las distintas escenas de baile y proyectados sobre una pantalla contribuyen a la búsqueda de un lenguaje personal. Se recurre allí a distintos signos que se integran plásticamente a las evoluciones de los dos bailarines.
Según declaró Luis Garay, uno de los más interesantes coreógrafos del medio y un inquieto investigador espacial, «Parto» tiene que ver con lo autobiográfico y en la confrontación de la materia orgánica (representada por los bailarines en acción) y la inorgánica (plasmada en el escenario y el fondo) está la esencia de la obra, que impacta a través del movimiento y de los estímulos visuales y auditivos.
Para este último, Garay emplea a un grupo de músicos que proponen una partitura tecno-pop que se integra sin fisuras al desarrollo y es tan energética como la danza misma.
El espectacular despliegue físico a que se entregan Castronovo y Garay (con recursos acrobáticos que por momentos los acercan a la competencia deportiva) es uno de los elementos más asombrosos de un espectáculo que, sin discursos ni intelectualismos se centra en la plasticidad del cuerpo humano en actividad, en diálogo con los textos y con la sonoridad violenta de la guitarra de Gabriel Almendros, de los vinilos de Germán Panzillo y de la batería de Mauro AP, de una potencia acústica perturbadora. El video de Ricardo Reich y Anabel Frey suman méritos a este «Parto» revulsivo y poético a la vez, con bienvenidos guiños humorísticos y muy bien iluminado por Eduardo Maggiolo.
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