“Este es un homenaje de grandes personajes del tango que han vivido romances febriles y tormentosos”, dice Virginia Innocenti, que presenta “Herida absurda”, un concierto de tangos, clásicos y otras canciones. Junto con Hernán Lucero, actúan mañana en el Torquato Tasso con dirección de Jorgelina Herrero Pons. Conversamos con Innocenti.
Periodista: Presentan un un cocktail musical, ¿qué tiene de almodovariano?
V.I.: Es en realidad un concierto intervenido, con una puesta en escena y nos gusta decir que es un cocktail musical con unos tangazos, clásicos y hitazos del género que en la mezcla que hicimos van contando una historia con un perfume almodovariano por esto de la pasión, de cierto regodeo pasional con imágenes de la poesía tanguera y hasta con un poco de humor.
P.: Dos que se enamoran ensayando un homenaje a Carlos Gardel, ¿hay alguna historia autorreferencial?
V.I.: No es una historia autorreferencial pero si una suerte de homenaje a otras historias, algunas muy conocidas, de grandes personajes del tango que han vivido romances febriles y tormentosos. Nuestros personajes se conocen haciendo una emblemática escena de "El día que me quieras", se enamoran y justamente en ese enamorase empiezan los problemas, los reclamos, la pasión.
Herida Absurda - crédito Alejandra López 6.jpg
P.: Son tangos clásicos y también hay canciones de Gilda, ¿cómo eligen el repertorio y que se le añade a cada género a la hora de interpretarlo?
V.I.: Son tangos súper conocidos, muy cantados, pero que van a poder verlos en otro contexto, contando momentos de una historia de amor muy fervorosa. Elegimos tangos muy poderosos, tanto en la poética como en la música, y que además nos sirvieran para abordar la historia de estos dos seres en su devenir romántico. Lo de Gilda, Sandro y La Lupe es una suerte de bis almodovariano, un momento para relajar y hacer convivir al tango con estos géneros hermanados por la pasión..
P.: ¿Cómo se produce hoy un show musical acorde al bolsillo del público?
V.I.: La autogestión tiene su lado cuesta arriba, a veces hay limitaciones de presupuesto, pero también mucho de positivo en que no tenés que hacer concesiones. Pude elegir el repertorio, la temática, un espacio hermoso como el Tasso con total libertad. Tratamos desde luego, junto con la sala, de poner precios accesibles porque la gente hoy la está pasando mal y agradecemos de corazón que nos elijan a la hora de comprar una entrada para su momento de entretenimiento.
P.: ¿Cómo eligió al equipo del show?
V.I.: Primero lo convoqué a Hernán Lucero, porque es un cantorazo y si bien ya nos conocíamos, habíamos cantado como invitados uno del otro nunca habíamos hecho algo juntos. Era el artista ideal para esta puesta, por su calidad como cantor pero también por su capacidad expresiva, y por suerte aceptó. Leandro Pitu Marquesano es un gran músico y nos aportó un montón en los arreglos al piano y los climas musicales. Jorgelina Herrero Pons, con quien ya habíamos trabajado en la adaptación de la obra "Dijeron de mi" a formato también de concierto intervenido para un ciclo de homenaje a Tita Merello en el CCK, se sumó también para elaborar la puesta y trabajamos mucho la dirección. Con Karina Barrozo trabajamos las producciones musicales que hago hace varios años y le buscamos la vuelta a este nuevo proyecto.
P.: ¿Volvés a hacer teatro?
V.I.: Estoy muy enfocada en la música ahora. Esto que estamos haciendo tiene igual mucho de interpretación, de juego teatral pero hoy cantar es muy sanador y salvador, muy gratificante para mí. Y muy necesario..
P.: ¿Como ves hoy el teatro, la música y la cultura?
V.I.: Complicados, como casi todo en la Argentina, es un momento muy difícil para los artistas y los trabajadores de la cultura. Instituciones como el INCAA o el Fondo Nacional de las Artes, que tanto han hecho por nuestra cultura, por nuestra industria audiovisual y por tantos artistas maravillosos, están al borde del cierre, desfinanciadas, todo muy triste.A veces siento que estamos como cantando en el Titanic porque todo lo que escuchamos y leemos cada día en los medios o en las redes es muy duro y no sabemos realmente qué va a pasar con nuestras vidas. Con nuestro mundo tal como lo conocíamos.
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