28 de diciembre 2004 - 00:00
Valle quiere que el Fondo de las Artes recaude más
-
La película protagonizada por la hija de Adam Sandler que la rompe en Netflix
-
8 capítulos a puro misterio: la serie chilena de Netflix basada en un caso real que sorprendió a todos
El economista Héctor Valle, nuevo director del Fondo de las Artes, demuestra (en principio) más preocupaciones sociales que específicamente artísticas.
Valle reconoce que su pasado desarrollista lo acerca más que lo aleja del ex secretario, Torcuato Di Tella, y expresa sus disidencias con la degradación local del plan Roosevelt, que lo llevó a contratar jefes y jefas de hogar (en vez de artistas) para pintar murales grotescos. Sin embargo, no oculta que sus preferencias se inclinan por el arte que está ajeno a los circuitos de consagración y de mercado.
Héctor Valle: A pesar de que mi trabajo es la administración de recursos, y de orientación en cuanto a lo que uno quiere hacer con esos recursos, mi idea es distinta de la de Di Tella, gran amigo y compañero político de mi juventud, en el sentido de que nosotros tenemos que usar esta estructura para combatir la exclusión social. Tenemos un nivel de pobreza demasiado fuerte como para olvidarlo, de manera que podríamos incluir a los chicos para que también se alimenten culturalmente. Si tuviera que elegir jóvenes para un concurso, por ejemplo, la excelencia va a ser un criterio, por supuesto, pero el otro va a ser su condición social, ya que la idea es evaluar cómo puede influir un proyecto para salir de esa condición. Creo que hay mucho para hacer con los jóvenes. Quiero trabajar con las ONG para integrar nuestro trabajo con el de ellos, capacitarlos, formarlos en las artes plásticas, la música, la lectura, e integrarlos de esta manera a la sociedad.
P.: Esa podría ser una tarea de la secretaría de Cultura, pero el Fondo de las Artes, funciona como un banco para los artistas. ¿Le parece bien destinar fondos para individuos que nos sean artistas?
H.V: Lo que quiero es imponer un concepto transgresor. Por ejemplo, para buscar nuevos talentos, no me gustaría limitarme a poner un aviso en la pagina web, quiero que la acción del Fondo trascienda.
P: La gestión de la Fundación Antorchas, que acaba de cerrar, había implementado proyectos pedagógicos ejemplares para apoyar a los artistas del interior. ¿Podría el Fondo llenar el vacío que dejó su ausencia?
H.V: Sí, aunque yo empezaría por administrar recursos de forma eficaz. Se puede ser eficaz para administrar recursos con una lógica de mercado, o en función de las prioridades que tiene la sociedad. Pero en esta sociedad es obvio que una de las prioridades es la lucha contra la pobreza, y sobre todo la exclusión social. Eso no quiere decir que se va a dejar de lado el desarrollo y apoyo a los artistas por medio de becas o los beneficio que antes brindaba la Fundación Antorchas. El problema es la escasez de recursos, para lo cual estamos revisando bien los aportes del sector privado en el Fondo. Evaluamos también las posibilidades de acceso a financiamiento externo, y por supuesto el apoyo de empresas. Ese va a ser el eje general dentro del cual yo voy a adecuar la gestión. Si eso supone resignar grandes premios, o reasignar dinero hacia otros destinos, lo haremos porque existen estas prioridades. En este país la cultura tiene que ser un instrumento que ayude a sacar a la gente de la exclusión social. Esa es la postura de la Secretaría de Cultura,y el Fondo tiene que estaral servicio de ese fin. Si bien los presupuestos son independientes, el Fondo debe encuadrar sus actividades en la estrategia de la Secretaria.
P: Este año bajó la recaudación. ¿Entre sus proyectos figura controlar a SADAIC para que los recursos lleguen al Fondo?
H.V.: Sí, por supuesto, pero por empezar me gustaría saber las razones por las que bajó, ya que la economía ha crecido, y las expresiones de música popular ha tenido muchísima difusión, por lo tanto tendría que haber subido la recaudación y no bajado.
P: Sobre el Dominio Público Pagante, que pasó de 50 a 70 años, ¿piensan tomar alguna medida para revertir el plazo?
H.V.: Le voy a proponer al secretario de Cultura que encaremos una campaña conjunta. No va a ser fácil que nos presten atención en Diputados, pero vamos a empezar a trabajar internamente con la Secretaria y con SADAIC. Veremos en qué medida se congenia con las ventajas que ha otorgado la ley de Defensa de las Empresas Culturales.
P: ¿Qué política seguirá en cuanto a las becas de investigación para estudiantes o críticos?
H.V.: Creo que los resultados han excedido ampliamente a los recursos. Nosotros hoy tenemos una oferta cultural muy alta que no es proporcional a los fondos que ha destinado el Estado a este fin. Por eso, es una prioridad para mí instalar esa estrategia de difusión en contacto estrecho con las provincias sobre todo. En segundo lugar, conseguir financiamiento apropiado sin depender del presupuesto de la Nación.
P: El fondo gasta un millón de pesos en administración. ¿Considerar correcta esa cifra?
H.V.: Primero habría que evaluar en qué se gasta realmente. No puedo determinarlo aún. Pero en principio creo que 25% del total de presupuestoen concepto de administración es algo razonable. Por otro lado me gustaría plantear que no me parece razonable que el directorio trabaje ad honorem, creo que debería ser una actividad remunerada.
P: Pero usted está recibiendo un organismo sano, y remunerar al directorio implicaría restar fondos destinados a los artistas.
H.V.: Claro, en estas condiciones no es posible, pero la idea es que, además de estar sano, el organismo engorde un poco el presupuesto. Así sí podríamos.
P: ¿Quién será el delegado del Banco Central?
H.V.: No hay nombres todavía.Ya me contactaré con el Presidente del Banco, mediante una nota formal, para que lo defina.
P: ¿Cuál es su relación con el directorio del Fondo?
H.V.: Todavía no los conozco personalmente. Igualmente va a haber algunos cambios, y ya tengo algunos nombres pensados. Pero con respecto a la gente que está no puedo abrir ningún juicio ya que no los conozco, sólo sé que los últimos meses han continuado con la rutina regularmente. Hay muchas cosas por revisar.
Entrevista de Ana Martínez Quijano



Dejá tu comentario