5 de marzo 2004 - 00:00

Zakiya Hooker: "El blues no tiene color"

Hooker y Alemán
Hooker y Alemán
Zakiya Hooker se crió entre blues. Su padre fue el legendario John Lee Hooker, fallecido hace poco menos de tres años. Sin embargo, aunque nació en Detroit en 1948, llegó a la música recién en 1991, justamente a dúo con su padre.

Grabó su primer álbum, «Another Generation of The Blues», en 1993. En 1997 editó el segundo, «Flavors of the Blues». Y ahora trabaja el tercero. Además de en los discos y en las actuaciones, ocupa su tiempo en la investigación y la difusión del blues, y trabajó con Martin Scorsese en «The Blues», un serial que se hizo para la televisión de los Estados Unidos.

El fin de semana pasado debutó, con una buena convocatoria, en La Trastienda de Buenos Aires. Hoy hará su segundo show y, posiblemente, se agregue una nueva función para el sábado. En todos los casos, comparte el escenario con la cantante Jorgelina Alemán (nieta del recordado Oscar Alemán) y con el guitarrista Miguel «Botafogo» Vilanova.

Periodista:
¿Cómo fue su debut en Buenos Aires?

Zakiya Hooker: Muy excitante. Me encontré con un público muy cálido y con un conocimiento muy profundo del blues. Honestamente, yo no tenía ninguna referencia del público argentino y fue para mí una sorpresa lo que sucedió en La Trastienda.


P.:
¿Puede hablarse de un blues viejo y un blues nuevo o se trata de una música sin épocas?

Z.H.: Lo que ocurre es que el blues es como la base para muchas otras músicas: el jazz, el rock, el rythm & blues.


P.:
¿Por qué empezó tan tarde a hacer música, habiendo tenido desde siempre una relación con el blues a través de su padre?

Z.H.: Ocurre que me casé muy joven y tuve tres hijos. También me divorcié relativamente pronto. Así que fui una madre sola en esa tarea de criar a los niños. Tuve que trabajar para ganar dinero, era empleada de la Corte Suprema de California. Tiempo después conocí a Ollan ( Christopher Bell), que se convirtió en mi esposo, mi productor, mi bajista, mi director musical y quien me impulsó para dedicarme a la música.


P.:
¿Cómo pesó en usted ser la hija de John Lee Hooker?

Z.H.: Eso ha tenido consecuencias en dos sentidos: por un lado, por supuesto, me favoreció llevar el apellido Hooker porque se me abrieron algunas puertas; en ese sentido, he sido afortunada. Pero, al mismo tiempo, ha significado una carga extra tener que hacerme cargo de ese nombre, y de las comparaciones que surgen todo el tiempo. De todas formas, como le decía, ha sido muy importante la presencia de Ollan en mi decisión de dedicarme al blues.

P.:
¿Su padre es una referencia en su estilo musical?

Z.H.: Sin dudas. Pero también lo son otros grandes nombres del blues.


P.:
¿Por qué cambió su nombre verdadero, Vera, por Zakiya?

Z.H.: Vera es un nombre que eligió mi padre. Pero en algún momento quise un nombre que me identificara más personalmente. Así surgió Zakiya, que tiene una doble acepción. En lengua swahili significa «inteligencia»; y en hebreo, «pura, libre de culpas».


P.:
Usted dedica parte de su tiempo a la investigación y a las charlas y cursos sobre blues. ¿A qué se debe ese interés por la docencia?

Z.H.: En los Estados Unidos ha habido un corte entre los músicos del pasado -B.B.King, Muddy Waters, etcétera-, y las nuevas generaciones, especialmente, los jóvenes blancos. Desde ese lugar es que siempre me ha parecido interesante contar de dónde venimos; darlesa los jóvenes la posibilidad de conocer su historia musical.


P.:
¿Esto significa que actualmente no hay diferencias entre blancos y negros a la hora de tocar blues?

Z.H.: Por supuesto. Actualmente es lo mismo. Pasa exclusivamente por el trabajo, el talento, el sentimiento que se le pone a la música.


P.:
Justamente, estos días, usted está compartiendo el escenario con músicos blancos argentinos. ¿Qué opinión le han generado?

Z.H.: Estoy felizmente sorprendida. Como le decía antes respecto del público, no tenía idea de que existían aquí músicos capaces de hacer blues de esta manera.


P.:
¿Cómo es el disco que está preparando?

Z.H.: Como siempre, lo mío es mezclar lo tradicional del blues y el rythm & blues con las expresiones más modernas.


P.:
¿Y el jazz?

Z.H.: Yo disfruto mucho del jazz, pero como oyente; más allá de que a veces lo hago. Pero allí me gustan las expresiones más modernas, las que investigan por caminos experimentales.


Entrevista de R.S.

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