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16 de octubre 2006 - 00:00

Zuloaga, récord local en lo que va del año

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«Najera», del artista vasco Ignacio de Zuloaga y Zabaleta, se vendió por 291.500 dólares, el mayor precio del año del mercado local; en el mismo remate se pagaron u$s 250.800 por una pintura de Henri Le Sidaner.
El mayor remate del año hasta el momento fue el realizado por Juan Antonio Sarachaga en su petit hotel de la calle Juncal el pasado mes. Se vendieron obras de la colección de Alberto Blaquier y se lograron precios similares a los de Nueva York, Londres o Paris. Las piezas más importantes duplicaron sus bases, y el mayor precio, no sólo de esta subasta sino el más alto del año -291.500 dólares- lo obtuvo la obra del vasco Ignacio de Zuloaga y Zabaleta (1870-1945), titulada «Najera», que nos muestra la actividad en una herrería. Fue intensamente pujada por siete visibles interesados.

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Este cuadro debe haber sido realizado cercade 1925 y, ya al año siguiente, se encuentra reproducida en el catálogo de la exposición retrospectiva del artista en Paris, donde residía desde joven y donde tenía la casa más bonita de Montmartre, visitada por Picasso, Braque, Foujita, el argentino Quirós y el uruguayo Blanes Viale, No por nada, siempre se sostiene que los vascos para descollar se tienen que ir a Paris.

Las obras de Zuloaga se vendian hace cinco décadas en 1.000 dólares promedio y ahora alcanzan enormes valores, como «La Corrida de Toros en Eibar», que se vendió hace diez años en 975.000 dólares, triplicando su base, o la enorme «Calle de Pasiones», que se vendió hace tres años en 645.000 dólares.

La obra de la colección Santamarina, que luego pasó a manos de Blaquier, era de reducido formato para el artista (90 x 114 cm). El estilo de Zuloaga influyó mucho en nuestro arte, en especial en la obra de Bermúdez, Ripamonte, Quirós, Emilio Centurión y Policastro. Durante su vida fue la contracara de Sorolla, y ambos fueron las grandes figuras de la pintura española de la época.

El otro precio récord -250.800 dolares- fue para el francés Henri Le Sidaner (1862-1939). Este fino postimpresionista es uno de los artistas con mayor movimiento en el mercado internacional. La obra, cuyas medidas son 73 x 92 cm, había pertenecido a la colección de Narciso Muñoz y luego a Alberto Blaquier. Es un nocturno que suelen ser menos atractivos que otros paisajes y muestra un tema característico del artista en Gerberoy: una mesa de té servida en la terraza con luces eléctricas que se reflejan en el lago.

Hay obras de Le Sidaner vendidas en épocas de locura (1990) -cuando los japoneses pedían préstamos a los bancos para especular con el arte- en más de un millón de dolares. Hace dos años una obra del mismo lugar pero de mayor tamaño (125 x 150 cm) y, además, pintada al mediodía, alcanzó en Londres 832.000 dólares. Otra del mismo motivo, pero mucho mas colorida y también más grande y bella, se vendió hace tres meses en Nueva York en 580.000 dólares.

Un pequeño bronce de Rodin triplicó su base y todo se vendio rápido y bajo el atento martillo de Juan Antonio Sarachaga. Buenos Aires, sin dudas, resurge como mercado de subastas y arte internacional.

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