Córdoba - La Feria Mercado de Arte Contemporáneo Córdoba, MAC, cerró el domingo con un balance positivo. La inesperada suspensión de la edición 2022, demasiado cercana a la fecha de apertura, había dejado un resabio amargo que el atractivo de esta nueva feria despejó. Para comenzar, influyó la particular belleza del espacio elegido, el Complejo Ferial Córdoba construido por el arquitecto Osvaldo Pons en 1978. Desde la base de sus inmensas cúpulas se divisan los álamos del exterior y, la profusión de redes hexagonales de acero y vidrio, le otorgan al lugar la jerarquía de una obra de arte. Allí reina la luz natural y se vuelve grato el trabajo de los galeristas y montajistas y también el recorrido. Luego, factores como la entrada gratuita y la acertada selección de obras en torno al tema “Arte y Ciudad” a cargo del experimentado curador rosarino Roberto Echen, quien ganó fama en todo el país con sus ya populares Microferias, atrajeron durante cuatro días a 30.000 espectadores. Hoy, la feria cordobesa creada en 1999, acaba de recuperar el protagonismo de sus mejores ediciones. Mientras recorre infatigable la feria, Echen observa: “El arte está vinculado a la ciudad. Su misma emergencia, en lo que se denominó Renacimiento, está ligada fuertemente al nacimiento de las ciudades. Pareciera que arte y espacio urbano tienen historias completamente imbricadas una en la otra”.
- ámbito
- Edición Impresa
Feria de arte de Córdoba recuperó el protagonismo
La MAC cerró el domingo con un balance positivo, variedad de corrientes
y ofertas, y un estimado en ventas de 168 obras por 51 millones de pesos.
Charly Herrera. Las llamativas arañas de cristal del artista.
Los organizadores del MAC, de los sectores público y privado, informan que se vendieron unas 168 obras por más de 51 millones de pesos. Y curiosamente, casi todas las galerías entre las 60 que participaron, vendieron al menos una obra. ¿Será este asombroso equilibrio en las ventas resultado de la casualidad o de una cuidada estrategia comercial? Imposible saberlo. Pero las últimas noticias corroboran una proporción numérica que dejó a todos conformes. Luego, a las compras se sumaron cuatro premios por un total de 2.400.000 pesos, otorgados a artistas cordobeses, santafesinos y bonaerenses. Allí estaban IN SITU y el Programa Adquisición de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba.
Las expresiones contemporáneas predominaron en los stands de las porteñas María Casado, Ruth Benzacar, Cecilia Caballero, Hache, Moria, Mite y Constitución; las cordobesas The White Lodge y Nilo; la tucumana Maleza; las rosarinas Gabelich y Estudio G, entre muchas otras. Sin embargo, varias galerías coincidieron al presentar artistas históricos que ya han dejado una huella en el arte argentino. Las pinturas del cordobés Carlos Manuel Crespo dominaban el ingreso. En MCMC exhibían las abstracciones de César Paternosto, María Martorell, Horacio Zavala, Rogelio Polesello y Ary Brizzi. La galería Diego Obligado llevó obras de la consagrada Melé Bruniard y Subsuelo presentó con orgullo una selección de grabados, pinturas y dibujos de Rosa Aragone, que con sus 94 años continúa produciendo obras admirables. Los Calvaresi eligieron a Luis Ouvrard y el montajista fue Charly Herrera, artista que conquistó a los entendidos con sus arañas de cristal. Herrera conjuga en sus obras el glamoroso material con la sordidez del tema: las arañas carroñeras que arrastran a sus cuevas los restos de los animales muertos y dispersos por los campos.
Por otra parte, los coleccionistas despertaron el mayor interés. José Lorenzo abrió su casa a más de un centenar de operadores culturales y artistas que la visitaron por primera vez y también a varios cordobeses, atentos a las nuevas adquisiciones. Allí están varias estrellas de los años 90. Y cabe aclarar que los investigadores tienen acceso a estas obras que, en calidad de préstamos, suelen exhibirse en distintas instituciones culturales. Con un gesto de cortesía, las directivas de arteBA, Larisa Andreani y Lucrecia Palacios Hidalgo invitaron a los integrantes del MAC a una comida en la casa de José Lorenzo. El coleccionista cordobés Atilio Bugliotti, ha logrado reunir un conjunto de obras contemporáneas donde coinciden las cabezas de barro de Tomás Espina con los glamorosos dorados de Gabriel Baggio y las esculturas sonoras de Juan Sorrentino, entre una cantidad incontable de piezas.
Variedad
En un paseo por el MAC se destacaban muchos artistas, como la rosarina Sol Quirincich, que presentó unas máscaras de alpaca repujada que retratan con la forma de un antifaz, a varios autores del patrimonio del Museo Castagnino. Los collages digitales de Julia Romano llamaban la atención desde lejos, colgados sobre un mural con motivos florales que ocupaba todo el stand. Felipe Álvarez Parisi presentó una pintura dividida por un horizonte y en cuyo marco, rodeándola, amontonó un abigarrado conjunto de desperdicios, basura. En la parte superior la obra que se llama “¿Cómo hacer una pintura?”, ostenta dos velas ardientes. Vale la pena recordar que los artistas suelen dejar testimonios del contexto que los rodea.
En estos días de feria se recordó el Aniversario 450 de la Ciudad de Córdoba y la cultura artística de los cordobeses que se remonta a los tiempos de la colonia. Roberto Echen invita a considerar el vínculo entre el arte y el desarrollo urbano, “sobre todo en estos tiempos de comunicación mundializada y migraciones, con situaciones que suelen poner en suspenso los conceptos de ciudad y ciudadanía”.
El MAC está organizado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba; junto a la Agencia Córdoba Cultura, Faro (Asociación Civil de Galerías de Córdoba), Fundación Pro Arte Córdoba, Universidad Nacional de Córdoba y Universidad Provincial de Córdoba; con el acompañamiento de BANCOR.


Dejá tu comentario