17 de septiembre 2026 - 15:08

Cedears: tras las caídas, Nike pasa a liderar el rendimiento por dividendo en el Dow Jones

Las acciones y Cedears de Nike llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Las acciones y Cedears de Nike llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Las acciones y Cedears de Nike llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Nike atraviesa una de sus etapas más difíciles, pero el derrumbe de su cotización generó un efecto inesperado para los inversores que buscan ingresos. Actualmente, la compañía se convirtió en la acción con Cedears con mayor rendimiento por dividendo del Dow Jones.

Las acciones y Cedears de la empresa llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Con la cotización actualmente cerca de los u$s36, el dividendo que paga Nike representa un rendimiento de alrededor de 4,4% anual, una cifra que la colocó al frente del principal índice de acciones industriales de Wall Street en términos de dividend yield.

El dividendo de Nike gana protagonismo

El fenómeno tiene una explicación matemática sencilla. Cuanto más cae el precio de una acción, mayor es el rendimiento porcentual que representa un dividendo si la compañía mantiene el monto de sus pagos.

Nike paga actualmente aproximadamente u$s1,64 anuales por acción (12 Cedears), lo que implica un rendimiento cercano al 4,6% tomando como referencia una cotización de alrededor de u$s36.

El dato resulta llamativo porque Nike no es tradicionalmente considerada una acción de alto dividendo. Su atractivo histórico estuvo mucho más vinculado con el crecimiento de la marca, las ventas y la apreciación de la acción.

Las acciones y Cedears de Nike llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Las acciones y Cedears de Nike llegaron a caer hasta aproximadamente 79% desde su máximo histórico de u$s179,10, alcanzado en noviembre de 2021.

Ahora, en cambio, el dividendo pasó a ser uno de los principales argumentos de inversión. Para un accionista que compre cerca de los niveles actuales, el flujo anual recibido representa una proporción significativamente mayor del capital invertido que hace algunos años.

Una rentabilidad que viene acompañada de riesgos

Cabe señalar que el elevado rendimiento también refleja el problema que enfrenta la empresa: la acción cayó mucho más rápido que el dividendo.

Nike cerró su ejercicio fiscal 2026 con u$s46.400 millones de ingresos, prácticamente en línea con el año anterior. El beneficio neto fue de u$s3.100 millones, un 3% menos interanual, mientras que las ganancias por acción alcanzaron u$s2,10.

La compañía, además, terminó el período con aproximadamente u$s9.000 millones en efectivo, equivalentes y colocaciones de corto plazo.

Estos números muestran por qué el dividendo puede resultar atractivo, pero también explican por qué el mercado exige una rentabilidad mayor. Un dividend yield elevado no significa automáticamente que una acción esté barata: muchas veces es consecuencia de una fuerte caída de la cotización y refleja las dudas de los inversores sobre el futuro del negocio.

En el caso de Nike, el mercado deberá comprobar si la compañía logra recuperar el crecimiento mientras mantiene su política de distribución de efectivo.

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