El S&P Merval anotó leve baja al ritmo de especulaciones sobre el canje de la deuda

Finanzas

El índice S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) retrocedió a 48.884 unidades, a contramano de la trayectoria positiva de sus pares externos, en una plaza que se mantuvo expectante a novedades en torno a la reestructuración de la deuda.

La bolsa porteña cerró con leve baja, a contramano de la trayectoria positiva de sus pares externos, en una plaza que se mantiene expectante a novedades en torno a la reestructuración de deuda soberana por unos u$s65.000 millones que impulsa el Gobierno.

Sucedió en una jornada en que la Reserva Federal de Estados Unidos decidió dejar sus tasas clave sin cambios, en un rango de 0% a 0,25%.

En este contexto, el índice S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) descendió un ínfimo 0,1% a 48.884 unidades, cerca de su nivel máximo histórico en pesos de 50.091,35 unidades anotado el 23 de julio.

Las principales bajas fueron registradas por las acciones de Cresud (2,9%), Edenor y Central Puerto (2,5%), y Transportadora de Gas del Norte (2%). Mientras que las alzas más importantes fueron anotadas por Comercial del Plata (3,75%), Aluar (2,8%) y Valores (2,5%). Las acciones argentinas en Wall Street registraron subas de hasta 4,6% (Mercado Libre) y bajas de hasta 3,2% (Central Puerto).

Esta semana, los principales grupos de acreedores de Argentina dijeron que su reciente oferta de reestructuración de deuda tiene el respaldo de bonistas que representan más de la mitad de la deuda extranjera del país, lo que impulsa su propuesta.

"A pocos días de la fecha límite para entrar al canje y lejos de alcanzar las mayorías necesarias, ya se comienza a especular con una nueva prórroga al día 28 del mismo mes (de agosto)", dijo la correduría Portfolio Personal Inversiones y añadió que "hacia adelante, serán necesarias definiciones concretas sobre la reestructuración para poder definir una tendencia".

El economista Gustavo Ber planteó qu "más allá de la reanudación del mejor clima externo, los activos domésticos exhiben una mayor cautela, especialmente tras la fuerte recuperación que venían acumulando, ante la mayor incertidumbre que despiertan las posibilidades de cerrar exitosamente la reestructuración, toda vez que las partes reflejan mayor inflexibilidad en esta etapa final".

"Ocurre que los principales grupos de acreedores, que junto a otros fondos que acompañarían y así imposibilitarían incluso avanzar con 'canjes parciales', no aceptan modificar su última contraoferta, mientras que las autoridades sólo accederían a evaluar últimos cambios legales pero no a mejorar la propuesta económica. Bajo dicho escenario, lo más probable es una nueva postergación en el plazo del '4-A' para extender las negociaciones, ya que es beneficioso para ambas partes poder al final cerrar un exitoso acuerdo", agregó.

Para Ber, "a pesar de la incertidumbre que despiertan estos últimos tironeos, la agrupación de los acreedores - junto a las reducidas diferencias que ya restan pulir - lejos de ser una amenaza representa una gran oportunidad de activar las CACs por una elevada adhesión".

Durante la rueda, el Ministerio de Economía consiguió este miércoles alrededor de $110.000 millones, un 22% más de lo que buscó colocar en la licitación de Ledes, Boncer y un bono a tasa fija con vencimiento entre fin de 2020 y 2022.

Renta fija

Los bonos en dólares se mostraron ofrecidos desde el inicio de la jornada y con escaso volumen negociado, así dejaron caídas de entre 40 a 75 centavos de dólar en promedio para toda la curva. Sin embargo, entre los principales, el Bonar 2024 subió un 1,3%, el Bonar 2020 avanzó un 1,5% y el Discount bajo ley argentina ascendió un 0,3%. Las versiones D mostraron alzas de hasta un 1,2%.

La deuda en moneda local por su lado volvió a mostrarse demandada, para dejar subas de entre 0,30% y 1,9% en promedio tanto para el tramo CER como para los floaters.

El riesgo país de Argentina, medido por el banco JP. Morgan , subió 1,7% unidades a 2.280 puntos básicos, desde los 1.770 puntos anotados a fin del 2019.

Wall Street

Wall Street terminó en verde este miércoles, impulsada por la buena salud de las principales acciones tecnológicas y por la decisión de la Reserva Federal (Fed, banco central) de mantener sus tasas clave sin cambios.

El índice principal Dow Jones subió 0,61%, a 26.539,57 puntos, en tanto que el Nasdaq, de fuerte componente tecnológico, ganó 1,35%, cerrando a 10.542,94 puntos. De su lado, el índice ampliado S&P 500 -principal referencia de los inversores al agrupar las 500 mayores empresas- avanzó 1,24%, a 3.258,44 puntos.

La mayoría de los grandes nombres del sector de la tecnología terminaron en alza el miércoles, día en que los jefes de Alphabet (la empresa matriz de Google), Apple, Facebook y Amazon debieron comparecer en una audiencia virtual ante congresistas estadounidenses.

El comité judicial de la Cámara de Representantes interrogó en videoconferencia a los CEO de esos cuatro grandes grupos como parte de una investigación sobre posibles abusos de posición dominante por parte de estas compañías.

En el frente monetario, la Reserva Federal decidió dejar sus tasas clave sin cambios, en un rango de 0% a 0,25%.

La política acomodaticia de la poderosa institución, que apunta a mantener las tasas en cero hasta que la economía estadounidense se haya recuperado completamente del shock causado por la crisis sanitaria, fue bien recibida por los mercados.

"El compromiso de la Fed de apoyar la economía tiene mucho que ver con eso", señala Chris Low, de FHN Financial.

Desde marzo, la Fed ha intensificado las acciones para permitir que la economía continúe funcionando a pesar de la parálisis por el confinamiento de buena parte del país, y los esfuerzos de reapertura a partir de mediados de mayo.

El martes anunció que extenderá hasta el 31 de diciembre varios programas de préstamos establecidos para ayudar a empresas y distintos sectores a hacer frente a la crisis, y que estaban originalmente pensados para culminar "alrededor del 30 de septiembre".

La avalancha de resultados trimestrales continuó, por demás, en Wall Street.

El fabricante de aeronaves Boeing (-2,83%), golpeado fuertemente por el impacto de la pandemia de coronavirus en el transporte aéreo y la prohibición del vuelo de su 737 MAX tras dos accidentes, sufrió una gran pérdida neta en el segundo trimestre y planea desacelerar aún más los ritmos de producción y recortar más su plantilla.

Boeing también anunció oficialmente que en 2022 detendría la producción de su legendario avión 747, el "Jumbo jet".

El conglomerado estadounidense General Electric (-4,35%) también informó una gran pérdida neta entre abril y junio debido a la disminución de sus actividades en los sectores de aviación y energía debido a la pandemia.

En el mercado de obligaciones, la tasa a 10 años de la deuda estadounidense cayó a 0,5724% hacia las 20H25 GMT contra 0,5790% del martes.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario