Deuda: la contrapropuesta que UBS le acercó al Gobierno

Finanzas

Se trata de una propuesta muy cercana a la última oferta argentina. El ACC elevó una nueva oferta con una valuación de alrededor de 54,5 centavos por dólar.

En un marco de hermetismo por parte de las autoridades del Palacio de Hacienda continúan las negociaciones por la deuda externa. La última novedad es que el club de deudores más cercano al gobierno, el Comité de Acreedores de la Argentina (ACC en su sigla en inglés) remitió una propuesta muy cercana a la última oferta argentina.

En este contexto, las autoridades nacionales – según ha trascendido – evalúan si avanzan, o no, en la presentación formal de su última iniciativa.

El ACC elevó una nueva oferta al Gobierno con una valuación de alrededor de 54,5 centavos por dólar por cada lámina de 100 (tomando una tasa de descuento de 10%) según se observa de la propuesta a la cual accedió Ámbito.

A grandes rasgos UBS solicita mantener la clausulas correspondientes a los bonos del 2005 (Indenture) emitidos durante la gestión del gobierno de Kirchner. Asimismo, adelantar los pagos de los cupones de mayo y noviembre a enero y julio, lo que representa un aumento en el VPN.

También adelantan la amortización del bono 2041 a 2027 manteniendo el vencimiento a 2041.

Un factor para convencer a los acreedores de otros grupos es que se les reconocen intereses corridos a fin de julio (es decir durante el periodo donde el gobierno argentino no pagó). En tanto que, aquellos acreedores que no se plieguen se les reconocen intereses corridos solo hasta el momento de la primera propuesta.

Estos días surgió la información de que el Gobierno había hecho llegar a UBS (que representa a Gramercy y Fintech) una propuesta para que la analice con otros grupos más reacios a acordar como es el caso de Grupo Ad Hoc -que incluye a Blackrock y Ashmore. Sin embargo, este jueves se conoce esta contrapropuesta de UBS que se encuentra a sólo un dólar de la última propuesta que la Argentina le hizo llegar de manera informal a los bonistas a través del banco UBS.

El Comité de Acreedores de Argentina, que incluye más de 30 fondos y empresas de inversión, hizo la oferta después de suavizar las recientes tensiones internas y espera que también pueda obtener el apoyo de los otros dos grupos principales de acreedores involucrados en las conversaciones de la deuda.

Como antecedente, además, cuatro fondos de inversión ya adelantaron que están dispuestos a llegar a un acuerdo con la Argentina.

Dudas

La disyuntiva que enfrenta el Gobierno es si avanza o no con la presentación unilateral de su última propuesta –con un valor cercano a 53 centavos - ante la Security and Exchange Commission (la Comisión de Valores de los Estados Unidos). Esta oferta por ahora alcanzó poca adhesión y no serviría para hacer un canje total de los bonos, según señalan fuentes cercanas a la negociación.

Especialistas, como el exnegociador de la deuda argentina Daniel Marx, consideran que la última propuesta del gobierno lograría una adhesión de 40%, es decir más del doble de lo obtenido en la primera oferta pero dejando a la mayor parte de los bonistas fuera del canje, de donde se necesitarían posteriores gestiones con el resto de los acreedores de bonos bajo ley extranjera.

El riesgo es que una iniciativa unilateral y no consensuada pueda llevar a que los fondos más duros se presenten ante los tribunales de Nueva York para litigar contra el país, toda vez que la última mejora que les hizo llegar el ministro de Economía, Martín Guzmán a los grupos de acreedores más duros no tuvo buena recepción.

Hasta ahora, la estrategia del Gobierno no ha servido para convencer a los fondos más duros o al menos dividirlos, en un contexto que algunos observadores señalan como de “fatiga” en las negociaciones, tras dos meses y medio desde la primera propuesta argentina.

En medios de la Casa Rosada se comenta también que existe preocupación en el ámbito oficial por lograr avances concretos. Al respecto, señalan que la falta de definición por la deuda externa agrega incertidumbre a un contexto económico por demás complicado por la recesión económica derivada del coronavirus.

Y agregan que los 66.000 millones de dólares que se están negociando ahora con los acreedores privados son sólo la cuarta parte de los compromisos soberanos. Quedan por resolver los endeudamientos con organismos como el Fondo Monetario Internacional, hoy convertido en el principal acreedor del país.

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