28 de julio 2026 - 13:23

El dólar mayorista supera los $1.500 y toca un nuevo máximo nominal histórico

A pesar de la mayor volatilidad externa, analistas sostienen que el ingreso de divisas del agro, la energía y las inversiones del RIGI podría sostener la calma cambiaria en los próximos meses.

El dólar acumula cinco jornadas sin bajas.

El dólar acumula cinco jornadas sin bajas.

Foto: Reuters

El mercado cambiario sostiene su racha alcista este martes, con el dólar mayorista por encima de los $1.500, lo que implica un nuevo máximo nominal histórico. En tanto, el blue también rompe nuevas marcas. La brecha en el oficial y el contado con liquidación se ubica a más del 7%.

El dólar oficial opera en los $1.500,5 para la venta a nivel mayorista, y se ubica así a 22,7% del techo de la banda cambiaria —hoy en $1.841,16—.

Por su parte, los contratos de futuros marcan subas hasta el 0,2% para los tramos de 2026. El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.499 para fines de julio y en torno a $1.640 en diciembre.

En tanto, a nivel minorista el dólar se ubica a $1.520 para la venta en el Banco Nación (BNA), lo que implica que el dólar tarjeta alcanza los $1.976 para compras internacionales. En tanto, según el relevo de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), el tipo de cambio promedia los $1.520,38 para la venta.

El dólar blue también opera en su máximo nominal histórico al trepar hasta los $1.570 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city. En la city se entiende que existe margen para una relativa calma cambiaria durante el segundo semestre.

Entre los financieros, el dólar MEP sube a $1.536,04, mientras que el dólar contado con liquidación (CCL) trepa un 0,1% a $1.601,78.

La suba del blue coincide con la demanda típica de fin de mes y un contexto internacional más desafiante. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, el repunte del petróleo y la reimposición de aranceles por parte de EEUU fortalecieron al dólar a nivel global y elevaron la demanda de activos considerados de refugio. A esto se sumaron factores estacionales del mercado local, como el pago de salarios de fin de mes y el cierre de posiciones en el mercado de futuros.

Sin embargo, más allá de estos movimientos puntuales, distintos analistas consideran que existen fundamentos que podrían mantener contenido al tipo de cambio durante los próximos meses.

La suba del blue se produjo en un contexto internacional más desafiante

La suba del blue se produjo en un contexto internacional más desafiante

Tres factores que respaldan la calma cambiaria

El primero es el ingreso de divisas del complejo agroexportador. La recuperación de los precios internacionales, con la soja nuevamente cerca de los u$s460 por tonelada en Chicago, se combina con un importante volumen de exportaciones aún pendiente de liquidación, incluso una vez finalizada la etapa más intensa de la cosecha gruesa.

El segundo elemento es el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Si bien la concreción de los proyectos dependerá en parte del escenario político de cara a las elecciones de 2027, los anuncios de inversión fortalecen las perspectivas de ingreso de capitales en los próximos años.

De acuerdo con la consultora Qualy, los proyectos anunciados bajo el RIGI representan inversiones por alrededor de u$s31.000 millones, mientras que las exportaciones adicionales podrían alcanzar u$s13.000 millones anuales entre 2027 y 2030, para luego ubicarse cerca de u$s35.000 millones por año en régimen.

El tercer sostén proviene del sector energético. La suba internacional del petróleo, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, mejoró las perspectivas de exportación y fortaleció el superávit energético.

Las proyecciones de comercio exterior también juegan a favor del mercado cambiario. Desde Abeceb estiman que las exportaciones argentinas podrían rondar los u$s100.000 millones este año y que el superávit comercial alcanzaría aproximadamente u$s21.000 millones, casi el doble del registrado en 2025. El impulso proviene principalmente del agro, la energía y la minería, mientras que las importaciones continúan mostrando un crecimiento más moderado.

En paralelo, la demanda privada de divisas permanece contenida. La desaceleración de la inflación, las tasas reales positivas y el renovado atractivo de las colocaciones en pesos continúan favoreciendo estrategias de carry trade, lo que reduce la necesidad de cobertura cambiaria.

Con este escenario, si bien la volatilidad internacional sigue condicionando el comportamiento diario del mercado y el dólar blue continúa reflejando una mayor sensibilidad, buena parte de los analistas considera que los flujos previstos de divisas permitirían sostener un tipo de cambio relativamente estable durante lo que resta del año, salvo que se produzca un deterioro significativo del contexto externo o cambien las condiciones financieras internacionales.

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