21 de mayo 2024 - 00:00

El modelo Milei: ¿cómo lo ven desde el exterior y qué advertencias hacen?

Desde lejos no se ve, dice la canción de Los Piojos; sin embargo, uno de los principales think tank internacionales analizó el caso argentino y alerta sobre los riesgos que persisten.

“Argentina’s Regime Change” es el título del informe del IIF que analiza el modelo Milei.

“Argentina’s Regime Change” es el título del informe del IIF que analiza el modelo Milei.

Más allá de los fanatismos liberales y afines al mercado, en el exterior sigue el devenir del experimento libertario argentino, ponderando el tenor de los ajustes de shock implementados y el mantenimiento del apoyo de gran parte de la población en medio de una fuerte confrontación política. Sin embargo, amén de la performance macro de los últimos meses varios ponen reparos sobre los riesgos que aún persisten. Es el caso del influyente Institute of International Finance (IIF), cuyo equipo de research para la región presentó su último view sobre Argentina analizando las perspectivas a corto plazo del “intento de Argentina de reformar su economía después de años de políticas equivocadas”.

El informe titulado “Argentina’s Regime Change”, al que accedió este diario, de los economistas Martin Castellano, María Figueroa y Valentina Bonifacio, señala que a pesar de las dolorosas medidas correctivas, el apoyo de la gente al Gobierno se ha mantenido fuerte, y que la consolidación fiscal, una recesión profunda y la estabilidad del tipo de cambio deberían reducir aún más la inflación en el segundo semestre del año. Consideran que una posición de reservas internacionales más sólida es clave para la liberalización del mercado de divisas.

Los economistas del IIF destacan tres temas claves para los próximos meses y opinan que obtener un apoyo político más amplio facilitaría el financiamiento externo como parte de un nuevo programa del Fondo Monetario Internacional (FMI); y advierten que los riesgos están vinculados principalmente al proceso de desinflación, el marco de política monetaria y la ejecución de las reformas. Veamos algunos aspectos centrales del estudio.

Explican que el ajuste inicial, que incluye la austeridad presupuestaria y detener la monetización del déficit presupuestario, ayudó a contener la inflación, estabilizar el peso y reponer las reservas. No obstante, “la inflación se mantiene en los tres dígitos, la actividad disminuirá por segundo año consecutivo en 2024, la liquidez externa es baja y la estabilidad del mercado cambiario depende en gran medida de los controles de capital. Estas frágiles condiciones económicas podrían erosionar el apoyo público, intensificando la tensión política y social, complicando la implementación de políticas”, advierten desde el IIF.

Desinflación y apoyo político, claves

Por ello consideran que una rápida desinflación en los próximos meses es fundamental para mejorar el poder adquisitivo y evitar la apreciación del tipo de cambio real, sustentando la acumulación de reservas. “Además, el apoyo político es clave para la sostenibilidad del programa, lograr un consenso legislativo para aprobar reformas que mejoren la productividad y un paquete fiscal podría desencadenar financiamiento externo como parte de un nuevo programa del FMI”.

Claro que esto ayudaría a eliminar los controles cambiarios persistentes y permitiría un repunte del crecimiento en 2025 pero dada la incertidumbre sobre el futuro régimen monetario también es elevada, opinan que una mayor flexibilidad del tipo de cambio requeriría liquidez externa adicional y podría obstaculizar la desinflación. “La ejecución de reformas y una mayor claridad sobre el marco de políticas facilitarían el ajuste fiscal y aumentarían la confianza de los inversores, impulsando el crecimiento”, afirman.

“La pregunta principal es si el Gobierno puede lograr una rápida desinflación mediante una combinación de recesión, austeridad fiscal y estabilidad del tipo de cambio nominal”, sostienen. Para el IIF, las proyecciones inflacionarias del Gobierno tienen un nivel de incertidumbre elevado y temen que datos desfavorables afecten las expectativas de inflación, desafiando el esfuerzo de desinflación.

Dólar, reservas y lo que le gustaría al FMI

En cuanto a la estrategia política, dicen, es más cautelosa cuando se trata de eliminar los controles cambiarios que le han permitido al Banco Central (BCRA) acumular alrededor de u$s12.000 millones en reservas y recortar las tasas de interés en línea con las menores expectativas de inflación, fortaleciendo su balance. “No obstante, la apreciación del tipo de cambio real complicaría una mayor acumulación de reservas extranjeras, y estimamos que la liberalización total del mercado de divisas, que debería allanar el camino para una recuperación del crecimiento, requeriría u$s10.000 millones adicionales en reservas.

“En nuestra opinión, al FMI le gustaría ver más avances antes de comprometer dinero adicional, incluida una mayor claridad sobre el marco de política monetaria y un apoyo político más amplio”, señalan y no descartan que se reanude el debate sobre la dolarización total.

“Queda un largo camino por recorrer hasta las elecciones intermedias de 2025, cuando el Gobierno podría ampliar su base legislativa. Un aspecto clave a seguir es la aprobación del paquete de reformas estructurales en el Congreso”, que consideran fundamental para aumentar la confianza de los inversores.

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