5 de julio 2024 - 17:56

Financiamiento: cuál será la estrategia del Tesoro según las primeras señales del Presupuesto 2025

El informe preliminar presentado al Congreso explica lo que se hizo y por qué, brinda unas pocas pistas sobre cómo será la estrategia de financiamiento del próximo año.

Para 2025, el objetivo es optimizar la cartera de operaciones con financiamiento internacional acompañando los lineamientos propuestos de prudencia fiscal.

Para 2025, el objetivo es optimizar la cartera de operaciones con financiamiento internacional acompañando los lineamientos propuestos de prudencia fiscal.

Tras un extenso racconto de lo que fue, hasta ahora, la estrategia de financiamiento del sector público, el esbozo de lo que será el Presupuesto 2025 muestra amarretes indicios, entrelíneas, de cómo se financiará el Gobierno el próximo año. Pero más que nada hace hincapié en lo que se hizo desde que asumió Javier Milei, el por qué y los resultados hasta fin de mayo pasado.

La estrategia de financiamiento a la que se ciñó el Gobierno fue diseñada en función de las restricciones heredadas: un balance del Banco Central (BCRA) deteriorado, una curva de pesos sostenida por puts (opciones de compra sobre bonos del Tesoro), y bancos cerca del límite de exposición en riesgo Tesoro.

Economía explica que definida el ancla fiscal y monetaria, dado el superávit fiscal generado a partir de enero y la caída en las tasas reales frente a la mejora de las expectativas, logró conseguir financiamiento neto a tasas reales negativas y menores al crecimiento esperado de mediano y largo plazo.

Fue así que dada la expectativa de baja en las tasas nominales de interés y bajo el escenario de tasas reales negativas a 2028 en la curva CER, hicieron colocaciones de títulos indexados a inflación "cupón cero" a 2025, 2026, 2027 y 2028. Con el financiamiento neto de estas licitaciones recompraron títulos del Tesoro en poder del BCRA para sanearle la hoja de balance y reducir la carga de intereses del Tesoro. Luego hicieron un canje de deuda para despejar casi la totalidad de los vencimientos del sector público y aproximadamente un 18% de los privados que operaban este año.

Respecto del trillado tema de la deuda remunerada del BCRA, de la mano de la caída de las tasas de interés y de la inflación pudieron, vía la colocación de Lecaps a tasa fija en pesos de corto plazo, bajar el stock de Pases Pasivos del BCRA y con ello la emisión endógena por intereses que pasó del 8% de la base monetaria amplia en noviembre 2023 a 1,7% en la actualidad, reduciendo así el déficit cuasifiscal.

Destaca el mensaje enviado al Congreso que, con parte del colchón de pesos armado con el financiamiento neto positivo de $24 billones, el Tesoro comprará los dólares al BCRA para hacer frente a los vencimientos en moneda extranjera, desestimando la emisión de Letras Intransferibles.

En el primer semestre de gestión, el superávit fiscal y la estrategia de financiamiento dieron lugar a un efecto monetario contractivo del Tesoro sobre la base monetaria amplia en torno a los $24,5 billones, equivalentes a 4% del PBI.

Al respecto, el informe señala que con el ancla del equilibrio fiscal el Tesoro ya no tiene necesidades de financiar el gasto corriente, y entendiendo que el período de tasas de interés reales negativa terminó, continuarán con la estrategia de extender el perfil de vencimientos, limitando la carga financiera sobre las cuentas del Tesoro.

En cuanto al financiamiento de organismos internacionales de crédito (OI) que en 2023 se mantuvo estable alcanzando desembolsos por u$s5.657 millones y logrando flujos netos positivos por u$s604 millones, el informe da cuenta que las operaciones con los OI se orientaron con el foco de la estabilidad macroeconómica, anclando expectativas inflacionarias vía el equilibrio fiscal pero protegiendo a las poblaciones más vulnerables.

Así, las carteras de financiamiento con los OI se redirigieron hacia las nuevas prioridades: fortalecer sectores prioritarios y de alto retorno social como el de la alfabetización, el empleo, la protección a la niñez y la política alimentaria, con operaciones de rápido desembolso.

Este año, los proyectos en ejecución afrontaron sus saldos en cuentas contra el espacio presupuestario que les asignaba el presupuesto prorrogado inicial del mismo ejercicio, e incluso trabajaron con el Fondo Monetario Internacional y el resto de los organismos multilaterales de crédito en distintos instrumentos para alcanzar flujos netos.

Financiamiento: cuál será la estrategia del Tesoro en 2025

Para 2025, el objetivo es optimizar la cartera de operaciones con financiamiento internacional acompañando los lineamientos propuestos de prudencia fiscal; para ello se continuará con el avance hacia la identificación y gestión de operaciones de crédito que apoyen la estrategia de protección social de las poblaciones vulnerables y contribuyan a consolidar la estabilidad macroeconómica y a incrementar los niveles de eficacia y eficiencia de las políticas públicas.

Prometen además que se alentará la innovación en la búsqueda de mejores herramientas financieras de mediano y largo plazo que acompañen el desarrollo económico y sostenible del país; y se procurará la optimización de los cupos de crédito con organismos internacionales, promoviendo el cofinanciamiento de operaciones que, entre otras prioridades, apoyen programas de protección social mediante transferencias directas, que promuevan el uso eficiente de la energía y que incrementen la capacidad exportadora de su matriz productiva.

Concretamente, señalan que se dará un nuevo enfoque a las iniciativas de construcción de información disponible para lograr mayor efectividad en las etapas de identificación, priorización, seguimiento de la ejecución y de rendición de cuentas de proyectos. Se implementará una mejora en la sistematización de la información proveniente de los estados financieros auditados, y se espera que esta inteligencia contribuya al diseño de operaciones efectivas y de ejecución ágil y transparente.

“Se trabajará para que los flujos financieros con los organismos internacionales resulten nuevamente positivos, con el objeto de que los desembolsos de los préstamos contribuyan a un buen desempeño del sector externo, asegurando asimismo la fluidez del financiamiento internacional en proyectos clave para el desarrollo social y productivo del país”.

En materia de financiamiento bilateral, se seguirán profundizando los vínculos con los gobiernos e instituciones financieras, orientando el financiamiento a proyectos de inversión productiva, infraestructura y equipamiento prioritarios para el país. Se buscará desarrollar nuevas líneas de financiamiento con instituciones con las cuales la Argentina tiene pendiente desarrollar acciones concretas de trabajo en conjunto.

Durante el período 2025-2027 se continuará con los aportes de capital y contribuciones comprometidos a los organismos multilaterales de crédito, e instituciones vinculadas, de los que la Nación forma parte, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Banco Africano de Desarrollo (BAD) y el Grupo de los 24 (G24).

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