Hace exactamente un año, el mercado local atravesaba una de las jornadas de mayor tensión financiera de 2025. El riesgo país había superado los 1.083 puntos básicos, el dólar estaba bajo presión, los bonos acumulaban fuertes pérdidas y el Banco Central había vendido más de u$s1.000 millones en apenas una semana para sostener el esquema cambiario.
Se cumple un año de la intervención de Scott Bessent: qué pasó con el dólar y qué efecto dejó en la city
El 22 de septiembre de 2025, el secretario del Tesoro estadounidense prometió utilizar las herramientas disponibles para estabilizar a la Argentina. Semanas después, EEUU compró pesos y acordó un swap por u$s20.000 millones.
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A un año de un episodio histórico para el mercado argentino.
En ese escenario apareció una señal que modificó abruptamente las expectativas del mercado. El 22 de septiembre de 2025, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció públicamente que la administración de Donald Trump estaba dispuesta a respaldar financieramente a la Argentina.
“Argentina es un aliado sistémicamente importante de Estados Unidos en América Latina”, sostuvo Bessent, quien aseguró que el Tesoro estaba preparado para hacer lo necesario, dentro de sus facultades, para apoyar al país. El funcionario indicó entonces que “todas las opciones para la estabilización” estaban sobre la mesa, entre ellas líneas de swap, compras directas de moneda y adquisiciones de deuda soberana argentina.
El anuncio rápidamente comenzó a ser denominado por el mercado como el “Bessent put”: una suerte de red de contención financiera estadounidense frente a un deterioro de los activos argentinos.
Un año después, el escenario es diferente. El riesgo país ronda actualmente los 530 puntos básicos, menos de la mitad del nivel previo a aquel anuncio; el dólar mayorista cerró este lunes en $1.514 y las reservas brutas del BCRA se encuentran cerca de u$s49.700 millones. Sin embargo, la Argentina se aproxima a un nuevo año electoral, en donde la expectativa de los inversores es que 2027 no sea como 2025: la mayoría ya tiene cobertura cambiaria, lo que disminuiría la volatilidad. Sin embargo, un nuevo escenario binario mantiene la cautela.
El día en que cambió el mercado
La reacción aquel 22 de septiembre fue inmediata. Antes del anuncio estadounidense, el riesgo país había alcanzado 1.456 puntos básicos, después de más que duplicarse en apenas un mes. Tras conocerse el respaldo de Washington, los bonos soberanos se dispararon y el indicador terminó la jornada en torno a 1.089 puntos.
Los bonos argentinos registraron subas superiores al 20% en algunos casos, mientras que los ADR de las compañías locales se dispararon en Wall Street. Grupo Supervielle avanzó 23,9%; Grupo Financiero Galicia, 21,1%; BBVA Argentina, 20,3%; y Banco Macro, 20,2%.
El dólar también reaccionó. La cotización había iniciado aquella jornada alrededor de los $1.515, pero llegó a bajar hacia la zona de $1.430/$1.450 después de los anuncios.
Sin embargo, el movimiento de los mercados aquel día no respondió únicamente al respaldo de Estados Unidos. En paralelo, el Gobierno argentino había anunciado una eliminación transitoria de las retenciones a los granos, con el objetivo de acelerar la liquidación de divisas. Ambos anuncios contribuyeron a descomprimir la tensión cambiaria.
De la promesa a la compra directa de pesos
Lo anunciado el 22 de septiembre no implicó inicialmente una intervención directa del Tesoro estadounidense. La materialización llegó unas semanas más tarde.
El 9 de octubre de 2025, Bessent confirmó que el Tesoro de Estados Unidos había comprado pesos argentinos directamente en el mercado cambiario y anunció un acuerdo para establecer una línea de swap por u$s20.000 millones con el Banco Central.
La decisión constituyó una intervención extraordinaria de Washington en el mercado argentino y volvió a generar una reacción positiva en el peso y los bonos soberanos.
Bessent sostuvo entonces que no se trataba de un bailout o rescate tradicional y defendió la utilización del Exchange Stabilization Fund (ESF), el fondo del Tesoro estadounidense utilizado para operaciones destinadas a contribuir a la estabilidad cambiaria y financiera.
Las compras de pesos no se limitaron a aquella jornada. Durante octubre, el Tesoro volvió a intervenir en el mercado argentino mientras avanzaba con el esquema de respaldo financiero.
La intervención sobre la Argentina fue excepcional incluso para los estándares del Tesoro estadounidense. Según el Congressional Research Service, el acuerdo por u$s20.000 millones fue la primera nueva operación crediticia del Exchange Stabilization Fund con un gobierno extranjero desde 2002 y la segunda mayor línea de este tipo en la historia del fondo, detrás de la asistencia otorgada a México durante la crisis del peso de 1995. El ESF también fue utilizado históricamente para asistir a países como Brasil y Uruguay durante episodios de tensión financiera.
El BCRA utilizó u$s2.500 millones del swap
Con el paso de los meses también se conoció cuánto de la línea estadounidense llegó efectivamente a utilizar la Argentina. Los estados financieros oficiales del Exchange Stabilization Fund confirmaron que el acuerdo entre el Tesoro y el BCRA fue firmado el 18 de octubre de 2025 por un monto máximo de u$s20.000 millones.
En octubre, el Banco Central realizó una operación mediante la cual entregó pesos y recibió u$s2.500 millones del Tesoro estadounidense. Es decir, la Argentina terminó utilizando el equivalente al 12,5% de la línea disponible.
El apoyo, sin embargo, fue utilizado durante poco tiempo. En diciembre de 2025, el BCRA devolvió íntegramente los u$s2.500 millones y cerró la operación. Los últimos estados financieros publicados por el Tesoro estadounidense indican que actualmente no existen desembolsos pendientes bajo ese acuerdo.
La línea por u$s20.000 millones, no obstante, fue estructurada como un acuerdo de estabilización entre el ESF y el Banco Central.
Del riesgo país de más de 1.400 puntos a la zona de 530
Uno de los cambios más visibles al comparar ambos momentos aparece en el riesgo soberano. El 22 de septiembre de 2025, antes de que el respaldo estadounidense modificara las expectativas, el indicador había alcanzado 1.456 puntos básicos. Después del anuncio terminó cerca de 1.100 puntos.
Un año después, el riesgo país se encuentra en torno a 530 puntos. Este lunes cerró cerca de 533 unidades, aunque viene mostrando una recuperación en las últimas jornadas y alcanzó su mayor nivel en aproximadamente un mes.
De todos modos, la reducción respecto de los niveles previos a la intervención estadounidense es significativa: frente a los 1.456 puntos alcanzados antes del anuncio de Bessent, el indicador se encuentra actualmente alrededor de 63% por debajo.
El recorrido no fue lineal. Después del respaldo inicial de Estados Unidos, el riesgo país volvió a atravesar episodios de volatilidad y llegó a 1.081 puntos el viernes previo a las elecciones legislativas de octubre de 2025. Tras esos comicios bajó hasta 708 unidades.
El dólar, un año después
La evolución del tipo de cambio también muestra una diferencia importante frente al escenario de tensión que atravesaba el Gobierno un año atrás. Aquel 22 de septiembre, antes de conocerse las medidas, el dólar llegó a ubicarse alrededor de los $1.515, muy cerca del límite superior del esquema cambiario. Después de los anuncios retrocedió con fuerza.
Este lunes 21 de septiembre de 2026, el mayorista cerró nuevamente en torno a $1.514, luego de alcanzar máximos nominales durante la semana pasada.
Pero la comparación nominal esconde un dato relevante: durante esos doce meses los precios internos aumentaron considerablemente más que el tipo de cambio.
En lo que va de 2026, por ejemplo, el dólar mayorista acumula un incremento de apenas 4,1%, mientras que la inflación acumulada resulta sustancialmente superior. Además, la cotización se mantiene actualmente alrededor de 26% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado en torno a los $1.900.
En síntesis, la intervención estadounidense terminó convirtiéndose en uno de los principales acontecimientos financieros de 2025 para la Argentina. Sin embargo no fue la única "excepción" del llamativo secretario del Tesoro de los EEUU.
La intervención argentina no fue la última incursión de Bessent en el mercado cambiario. En julio de 2026, el Tesoro estadounidense volvió a recurrir al Exchange Stabilization Fund para acompañar a Japón en una compra coordinada de yenes, la primera intervención estadounidense sobre esa moneda desde 1998. A diferencia del caso argentino, Washington no otorgó financiamiento a Japón: utilizó activos en moneda extranjera que ya estaban en poder del fondo para comprar yenes. ¿Será la última vez?




