Washington (EFE, AFP, LF) - La filtración por parte de la prensa del programa secreto por el que EE.UU. espía transacciones financieras internacionales es una «vergüenza», según el presidente George W. Bush, cuyo gobierno insiste en que ese proyecto es legal y seguirá adelante.
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Ese programa, que salió a la luz pública el viernes, es paralelo a otro de escuchas telefónicas sin autorización judicial. El gobierno de EE.UU. ha lanzado una enérgica defensa de ambos programas, que asegura que son herramientas imprescindibles en la lucha contra el terrorismo.
Al frente de esa campaña se puso el propio Bush, quien ayer declaró a la prensa que su publicación por parte de varios periódicos estadounidenses fue «una vergüenza».
«Filtrar ese programa, y que un periódico lo publique, causa un grave daño a EE.UU.», aseguró.
La filtración de la existencia del programa «hace más difícil ganar esta guerra contra el terrorismo», agregó el mandatario, quien insistió en que al aprobar el plan «hicimoslo que debíamos». El gobierno busca siempre, aseguró, «proteger las libertades constitucionales y, al mismo tiempo, descubrir qué es lo que traman los terroristas».
Salvaguardias
En momentos en que surgen voces que piden que se lleve a juicio a «The New York Times», el portavoz del Departamento del Tesoro, Tony Fratto, aseguró ayer que el gobierno ha informado a sus principales aliados de la existencia de este programa, de que se mantendrá y de que cuenta con todas las salvaguardias necesarias para garantizar la intimidad.
Fratto explicó que EE.UU. se puso en contacto con sus aliados a finales de la semana pasada después de que ese y otros periódicos divulgaron la existencia de dicho programa secreto.
«Nos hemos puesto en contacto con nuestros aliados en la comunidad internacional para asegurarnos de que entienden nuestro punto de vista y las salvaguardias aplicadas», insistió Fratto.